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“SOMÉTASE TODA PERSONA A LAS AUTORIDADES SUPERIORES”

Por Pablo Pereyra

Estudiaremos un texto de las Escrituras que con frecuencia ha sido malinterpretado y aplicado erróneamente.

ROMANOS 13:1 (RV-1960)
Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.

Hay quienes argumentan que en este versículo se habla de someterse a las autoridades de un país y que todos los gobernadores de un pueblo o nación han sido puestos por Dios y debemos “someternos” a éstos. Otros dicen que aquí se refiere a las autoridades de una congregación y que los cristianos debemos “someternos” a ellos. ¿Qué es lo que realmente comunica el pasaje?

Para empezar, la palabra “sométase”, aquí, es la palabra griega hupotassö, que tiene el sentido de “ordenarse debajo de” y de ahí, “estar bajo la autoridad de” y “obedecer a”. En la Reina Valera se traduce casi siempre como “sujetar” y “someter”. Leamos el contexto:

ROMANOS 13:1-6 (RV-1960)
|1| Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.
|2| De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.
|3| Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella;
|4| porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo.
|5| Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia.
|6| Pues por esto pagáis también los tributos, porque son servidores de Dios que atienden continuamente a esto mismo.

El versículo 4 nos dice: “no en vano lleva la espada” y que es “vengador para castigar al que hace lo malo”. En la era de Cristo, quienes llevaban la espada para castigar al que hace lo malo eran los soldados, quienes representaban la autoridad gubernamental. Además, el versículo 6 dice: “pues por esto pagáis también los tributos”. Los “tributos” eran impuestos.

Entonces, cuando Pablo está hablando de someterse a las autoridades superiores se está refiriendo a las autoridades establecidas por el sistema de gobierno de un territorio.

Según lo que leemos aquí, todos deberían “someterse” a las autoridades del gobierno, porque éstas fueron colocadas allí por Dios. Sin embargo, la lógica y la razón nos muestran otra cosa. Hay países en donde se prohíbe evangelizar, incluso hay regiones en donde el cristianismo está prohibido. La pregunta es ¿fueron las “autoridades” de tales países puestas allí por Dios? ¿Deberían los cristianos de esos países “someterse” a esas autoridades y dejar de predicar y de hablar de la salvación provista por Dios por medio de Jesucristo?

En Hechos 3 el apóstol Pedro estaba hablando al pueblo acerca de la resurrección de Jesucristo y de cómo él había cumplido lo dicho por los profetas para dar salvación a la humanidad. Pedro los estaba invitando a arrepentirse y creer en Cristo como Señor para que sus pecados sean borrados y alcancen salvación. Entonces llegamos al capítulo 4 que dice:

HECHOS 4:1-22 (RV-1960)
|1| Hablando ellos al pueblo, vinieron sobre ellos los sacerdotes con el jefe de la guardia del templo, y los saduceos,
|2| resentidos de que enseñasen al pueblo, y anunciasen en Jesús la resurrección de entre los muertos.
|3| Y les echaron mano, y los pusieron en la cárcel hasta el día siguiente, porque era ya tarde.
|4| Pero muchos de los que habían oído la palabra, creyeron; y el número de los varones era como cinco mil.
|5| Aconteció al día siguiente, que se reunieron en Jerusalén los gobernantes, los ancianos y los escribas,
|6| y el sumo sacerdote Anás, y Caifás y Juan y Alejandro, y todos los que eran de la familia de los sumos sacerdotes;
|7| y poniéndoles en medio, les preguntaron: ¿Con qué potestad, o en qué nombre, habéis hecho vosotros esto?
|8| Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: Gobernantes del pueblo, y ancianos de Israel:
|9| Puesto que hoy se nos interroga acerca del beneficio hecho a un hombre enfermo, de qué manera éste haya sido sanado,
|10| sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano.
|11| Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo.
|12| Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
|13| Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús.
|14| Y viendo al hombre que había sido sanado, que estaba en pie con ellos, no podían decir nada en contra.
|15| Entonces les ordenaron que saliesen del concilio; y conferenciaban entre sí,
|16| diciendo: ¿Qué haremos con estos hombres? Porque de cierto, señal manifiesta ha sido hecha por ellos, notoria a todos los que moran en Jerusalén, y no lo podemos negar.
|17| Sin embargo, para que no se divulgue más entre el pueblo, amenacémosles para que no hablen de aquí en adelante a hombre alguno en este nombre.
|18| Y llamándolos, les intimaron que en ninguna manera hablasen ni enseñasen en el nombre de Jesús.
|19| Mas Pedro y Juan respondieron diciéndoles: Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios;
|20| porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído.
|21| Ellos entonces les amenazaron y les soltaron, no hallando ningún modo de castigarles, por causa del pueblo; porque todos glorificaban a Dios por lo que se había hecho,
|22| ya que el hombre en quien se había hecho este milagro de sanidad, tenía más de cuarenta años.

Y más adelante, en el versículo 33, leemos:

HECHOS 4:33
Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos.

A pesar de que las “autoridades” dijeron a los apóstoles que no siguieran predicando el nombre de Jesús, ellos siguieron haciéndolo. Ellos mismos dijeron a las autoridades “juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios”. Ahora bien, si Dios es quien ordena y establece las autoridades, tal como leímos en Romanos 13:1, entonces ¿cómo es que una autoridad dice una cosa y Dios luego indica otra? Para resolver este conflicto deberemos estudiar en detalle en versículo 1 de Romanos 13.

ROMANOS 13:1 (RV-1960)
Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.

Ya habíamos visto que “someterse”, aquí, tiene el sentido de ponerse bajo la autoridad o mando de alguien, y tiene el sentido de obedecer. En este caso está en voz pasiva y, más exactamente, se puede traducir como “sea sometida”.

La palabra “persona” en griego es psuchë, que primariamente se traduce “alma”, y de allí toma el sentido de persona, ser humano, vida.

La palabra “superiores”: es en griego huperechö, que significa: “que están por encima”, tiene el sentido de alguien que está en una posición superior, ya sea en rango, en autoridad o en capacidad. En la literatura griega también se tradujo esta palabra como “protector”.

Las palabras “de parte de” y “por” son en griego la misma palabra, la preposición hupo, que en el caso genitivo se traduce “por” e indica aquél que hace una acción o que es el origen de algo.

La palabra “NO” en el griego es ou, que es un “no” absoluto y enfático, denota “de ningún modo”. Quiere decir que “de ningún modo” existe autoridad sino por la acción de Dios.

Las palabras “han sido establecidas” en griego son una sola palabra: tassö, que significa “mandar, ordenar, instituir, establecer, asignar”. Las autoridades han sido ordenadas por Dios. Esta parte nos ayuda a completar la idea anterior que dice que no hay autoridad sino “por Dios”, allí hay una elipsis que se puede suplir con esta palabra: “no existe autoridad sino por orden de Dios”.

Teniendo en cuenta estos puntos, podríamos traducir este versículo del siguiente modo.

Que toda persona esté sometida a las autoridades que están por encima, porque NO existe autoridad sino por orden de DIOS, y las que existen, están allí porque han sido ordenadas por DIOS.

Noten que primero dice que toda persona debe estar sometida a las autoridades (plural), pero luego dice que no existe autoridad (singular) sino por orden de Dios. Pablo no está diciendo aquí que todas las autoridades de un país fueron puestas allí por Dios, sino que la autoridad como tal existe por orden de Dios. Dios quiso que existiese la autoridad y que existan diferentes autoridades en el mundo. En otras palabras, Dios no elige a cada persona que está en autoridad, pero Dios sí ordenó que existan funciones de autoridad en el mundo, para que el mundo tenga cierto orden. Por eso debemos respetar el hecho de que existan autoridades ¡Dios no quiere una anarquía!

Sin embargo, como hemos visto, a veces las autoridades generan leyes y conductas que se oponen a la voluntad de Dios, en tales casos, nosotros debemos obedecer a Dios antes que a esas autoridades.

Mi deber es acatar las leyes de mi país y respetar a los que tienen autoridad, a menos que la Palabra de Dios escrita, o una revelación directa de Dios me digan que haga algo contrario a lo establecido en esas leyes. En términos generales, Dios quiere que acatemos las leyes, para vivir en orden y en paz, como Pablo explica en versículos siguientes:

ROMANOS 13:2-6 (RV-1960)
|2| De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.
|3| Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella;
|4| porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo.
|5| Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia.
|6| Pues por esto pagáis también los tributos, porque son servidores de Dios que atienden continuamente a esto mismo.

Aquí lo vemos más claro: aquellas autoridades, sean soldados, gobernantes, etc., que actúan conforme a la voluntad de Dios son “servidores de Dios” y deben ser obedecidos. Si cada uno hiciera lo que bien le pareciera, no podría haber orden en la sociedad. Muchas de nuestras sociedades se han vuelto “livianas” en el castigo a los delincuentes y como consecuencia éstos no “temen” a las autoridades y la delincuencia aumenta. Lo que Dios quiere es que se castigue al malo, de modo que teman hacer el mal y así el que hace el bien pueda vivir tranquilo y en paz.

Esto mismo Pablo repite a Tito, para que lo recuerde a la congregación:

TITO 3:1-2 (RV-1960)
|1| Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra.
|2| Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres.

En conclusión, lo que Dios nos está mostrando es que Él quiere que existan autoridades y Él mismo ordenó que exista autoridad en el mundo y que existan “autoridades”, o sea, gente que cumpla diferentes roles de autoridad. Pero eso no significa que cada persona que está en una función de autoridad haya sido puesta allí por Dios. Muchas personas en autoridad se oponen a Dios y, cuando lo que mandan o dictan es contrario a la voluntad de Dios, nuestra responsabilidad es obedecer a Dios antes que, a cualquier otra persona, incluyendo a las autoridades.

NOTA: la información sobre las versiones de la Biblia citadas en este estudio y otros puede verla en la siguiente página: Referencias de versiones de la Biblia

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