Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors
categorías

«Cuando todo mejore, volveré al servicio»

Por Pablo Pereyra

Estamos en el 2021, en muchos países aún encerrados por la pandemia del COVID 19, muchas cosas han cambiando en el último par de años.

Quizá la pandemia, el encierro y las continuas malas noticias te han debilitado.

Quizá dirás, «soy pobre, estoy casi sin trabajo, sobreviviendo, no puedo ver a mis amigos como antes, estoy alejado de las reuniones de creyentes, las reuniones por videollamada no son lo mismo. Estoy abatido (o abatida), sin fuerzas, sin ánimo, en estos momentos no tengo nada que dar, nada que aportar a la Iglesia y a mis hermanos.»

Sin embargo, ¿realmente no hay nada que puedas dar a los hermanos? ¿Acaso el poder de Dios está en cuarentena? ¿Acaso la Palabra de Dios no tiene efecto en medio de una pandemia?

¿Qué tendría que decir el apóstol Pablo si estuviera vivo hoy?

En 2 Corintios 11:23-27 él cuenta que soportó trabajos arduos, cárceles, azotes, peligros de muerte, muchas veces; fue golpeado con varas, apedreado, padeció naufragios, viajaba a pie de un lado a otro para predicar el Evangelio. Pasó por peligros en los ríos, peligros de asaltantes, peligros de los mismos compatriotas judíos que lo perseguían, peligros entre falsos hermanos; pasó por desvelos, hambre, sed, frío, andaba mal vestido. Pero, en esas condiciones, él recibió algunas de las más tremendas revelaciones de parte de Dios, de las cuales hasta el día de hoy se sirve todo el cristianismo.

En 2 Timoteo 2:9 Pablo dijo: «Por él soporto sufrimientos hasta prisiones, como si fuera malhechor. ¡Pero la palabra de Dios no está presa!» Pablo estuvo preso, pero la Palabra no estaba presa y él siguió sirviendo a Dios aún desde la prisión.

Y pregunto: ¿está presa la Palabra hoy? ¿Acaso cumple cuarentena el poder y amor de Dios? ¿O será que el Adversario (el Diablo) nos ha hecho creer que sólo en condiciones «normales» podemos ser luminares en el mundo?

¿Vamos a ser la sal de la Tierra o será que la pandemia y otros asuntos personales nos ha vuelto insípidos?

Hebreos 12:3-5 (RVA)
|3| Considerad, pues, al que soportó tanta hostilidad de pecadores contra sí mismo, para que no decaiga vuestro ánimo ni desmayéis.
|4| Pues todavía no habéis resistido hasta la sangre combatiendo contra el pecado.
|5| ¿Y habéis ya olvidado la exhortación que se os dirige como a hijos? Hijo mío, no tengas en poco la disciplina del Señor ni desmayes cuando seas reprendido por él.

Pocos hoy pueden decir que han “resistido hasta la sangre” como lo hizo el apóstol Pablo y otros apóstoles, sin embargo, aún derramando sangre ellos predicaron la Palabra al mundo y estuvieron llenos del poder de Dios. Sin dudas tendrán su recompensa en el reino venidero por el servicio hecho. Pero ¿qué hay de nosotros? ¿Buscamos la recompensa de Dios o la del mundo? ¿Vamos a resistir en la adversidad y permitir que Dios nos fortalezca o a victimizarnos y dejar que nuestras vidas pasen sin hacer nada al respecto?

¿Crees que no hay nada que puedas hacer? Busca servir a Dios y Dios te dará las herramientas necesarias, busca primero Su reino y justicia y Él añadirá todo lo que necesites. ¿Quieres comenzar por algo sencillo? ¡Regálame tu oración! ¡Regálales tu oración a otros hermanos en Cristo! ¡Es algo tan sencillo y, a la vez, tan efectivo!

¿Estás abatido o abatida? ¡También yo! ¿Estás con desánimo? ¡También yo! ¿Te sientes débil? ¡También yo! ¡Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición! (Hebreos 10:35-39).

Esta angustia es leve y momentánea, la gloria que Dios tiene para los que le amamos es perpetua e inalterable.

2 Corintios 4:8-9, 17-18
Que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos;

Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.

La información sobre las versiones de la Biblia citadas en este estudio y otros puede verla en la siguiente página: Referencias de versiones de la Biblia

Si esta publicación te bendijo, por favor ayúdame orando por mi servicio a Dios, compartiéndo esta página con tus amigos y seres queridos y dándole tu «me gusta» a la página de Facebook de «En Honor a Su Verdad»

Ante cualquier duda o consulta, puedes contactarte conmigo por e-mail a [email protected] o por mensaje privado en mi Facebook personal

Si este sitio te es de bendición, me ayudarías mucho haciendo una donación para poder seguir otorgando material de calidad y llegar a más personas en todo el mundo.

Donaciones

Deja un comentario