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LAS OFRENDAS Y EL DAR

Por Pablo Pereyra

En este estudio quiero analizar el asunto de las ofrendas y el dar para estos días y tiempos, analizando las instrucciones que se desprenden de las Escrituras. Veremos el dar en tres aspectos principales: dar para los pobres, viudas y huérfanos; dar para los materiales y recursos que se necesitan en una congregación de cristianos; y dar para sostener el trabajo de algunos servidores de Cristo.

1 – LA OFRENDA PARA LOS POBRES

Un aspecto fundamental del dar en las Escrituras se dirige a sustentar a los pobres, ayudando a extranjeros, viudas y huérfanos, que por lo general estaban en inferioridad de condiciones al resto y les costaba más ganarse la vida.

EL EXTRANJERO: Una tendencia de toda nación, especialmente en tiempos antiguos, es la de dar privilegios a sus propios ciudadanos nativos y menospreciar al extranjero. Las naciones históricamente han tratado al extranjero injustamente, ante un altercado entre un extranjero y un nativo, la tendencia ha sido la de favorecer el derecho del nativo y ser injusto para con el extranjero. En cuestiones económicas, también el extranjero ha tenido impedimentos para crecer, especialmente en los tiempos bíblicos, por eso muchas veces Dios habla de compartir bienes con los extranjeros y de no pervertir su derecho, sino tratarlos con justicia. Hoy en día muchos países ofrecen muy buenas condiciones para el extranjero, pero aún hay lugares en donde el extranjero es menospreciado y las Escrituras mandan no sólo a no ser injustos con ellos, sino a proporcionarles ayuda económica si la están pasando mal.

LA VIUDA Y EL HUÉRFANO: En tiempos antiguos la mayoría de los trabajos para hacer eran trabajos de “fuerza”, en donde el hombre tenía ventaja considerable sobre la mujer. Por esta causa, mayormente se contrataría para trabajar a los hombres y las mujeres harían labores más “livianas”. A causa de esto el sustento de la familia sería el hombre de la casa, una mujer que quedara viuda, y un niño o joven que quedara huérfano, realmente podían pasarlo muy mal. Para ellos la vida se hacía muy difícil y por eso Dios pide muchas veces especial consideración para ellos. En nuestros tiempos hay muchos empleos en los que las mujeres se pueden desempeñar y ganar muy buen dinero, aun así, muchas mujeres se dedican al cuidado de su familia y si su marido muriere quedarían en serios problemas, especialmente si tiene hijos aún pequeños, por lo cual se debe tener consideración por estas mujeres y sus hijos y ayudarlos, compartiendo con ellos nuestros bienes materiales también.

LOS POBRES: aparte de las condiciones antes mencionada, hay gente que, por diferentes circunstancias de la vida han quedado en situación de pobreza. También sabemos que muchas personas, a pesar de trabajar mucho, reciben un salario que, a veces, está por debajo de sus necesidades básicas, o que no le alcanza para algunas necesidades circunstanciales. Para ellos también Dios mandó a dar una ayuda material.

Cuando Dios dio Su ley a Israel, jamás ordenó que el “gobierno” subsidiara a los pobres, pero sí mandó a que cada persona, como individuo, contribuyera para ayudar a la gente pobre. El deseo de Dios es que nos ayudemos mutuamente, hay muchos pobres que son ricos en otras cosas, como en sabiduría, amor, comprensión, paciencia, voluntad, etc. Por lo tanto, muchas veces el dar financiero implica que el que tiene abundancia material reconozca el aporte al reino de Dios que hace una persona menos agraciada en lo económico y que lo exprese a través de compartir su dinero y bienes materiales.

DEUTERONOMIO 24:19-22 (RV-1960)
|19| Cuando siegues tu mies en tu campo, y olvides alguna gavilla en el campo, no volverás para recogerla; será para el extranjero, para el huérfano y para la viuda; para que te bendiga Jehová tu Dios en toda obra de tus manos.
|20| Cuando sacudas tus olivos, no recorrerás las ramas que hayas dejado tras de ti; serán para el extranjero, para el huérfano y para la viuda.
|21| Cuando vendimies tu viña, no rebuscarás tras de ti; será para el extranjero, para el huérfano y para la viuda.
|22| Y acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto; por tanto, yo te mando que hagas esto.

DEUTERONOMIO 26:12 (RV-1960)
Cuando acabes de diezmar todo el diezmo de tus frutos en el año tercero, el año del diezmo, darás también al levita, al extranjero, al huérfano y a la viuda; y comerán en tus aldeas, y se saciarán.

En estos versículos podemos ver como parte de los mandamientos de Dios consistían en tener consideración por los extranjeros, viudas y huérfanos. Cuando alguien cosechaba, no debía “vaciar” su campo, lo que quedara sin recoger, debían dejarlo allí para que esta gente pobre tuviera algo que comer. En el 26:12 se habla de dar el “diezmo” para los levitas, extranjeros, huérfanos y viudas. En lo que respecta a la ley del diezmo, lo he tratado en otro estudio, en este caso sólo menciono este versículo para que se vea que Dios ordenaba el diezmo para el trabajo del levita (que era quien trabajaba en el templo de Dios) y para los extranjeros, huérfanos y viudas.

SALMOS 146:9 (RV-1960)
Jehová guarda a los extranjeros; Al huérfano y a la viuda sostiene, Y el camino de los impíos trastorna.

ISAÍAS 1:16-20 (RV-1960)
|16| Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo;
|17| aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda.

Como podemos ver, Dios realmente busca la justicia y equidad, Él mismo sostiene al huérfano y la viuda y generalmente lo hace a través del compartir de gente que le ama. Dios aborrece la injusticia, y especialmente cuando esta injusticia en aprovechándose de los más indefensos.

También Santiago habló sobre amparar a las viudas y huérfanos:

SANTIAGO 1:27 (RVA)
La religión pura e incontaminada delante de Dios y Padre es ésta: visitar a los huérfanos y a las viudas en su aflicción, y guardarse sin mancha del mundo.

Por otro lado, Pablo da instrucciones más específicas con respecto al dinero recolectado en las congregaciones:

1 TIMOTEO 5:3-4 (RVA)
|3| Honra a las viudas que realmente sean viudas.
|4| Pero si alguna viuda tiene hijos o nietos, que aprendan primero a ser piadosos con los de su propia casa y a recompensar a sus padres, porque esto es aceptable delante de Dios.

En este contexto, cuando Pablo habla de las que “realmente” son viudas, no se refiere a que alguna pudiera decir que es viuda, pero en realidad no lo era, sino que habla de viudas a las que realmente les corresponda recibir una ayuda económica, viudas que de verdad no tienen forma de recibir sustento. Por eso dice que si esas viudas tienen hijos o nietos (entendiéndose que son varones en edad para trabajar), que éstos son los que deberían ser piadosos con los de su propia casa, o sea, se supone que los hijos y nietos que trabajan deben sostener a sus madres o abuelas viudas, y no la Iglesia.

1 TIMOTEO 5:5-8 (RVA)
|5| Ahora bien, la que es realmente viuda, y que ha quedado sola, ha puesto su esperanza en Dios y persevera en súplica y oraciones de noche y de día;
|6| pero la que se entrega a los placeres, viviendo está muerta.
|7| Manda también estas cosas para que sean irreprensibles.
|8| Si alguien no tiene cuidado de los suyos, y especialmente de los de su casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo.

Aquí tenemos dos instrucciones diferentes, por un lado, Pablo quiere que se sustente a las viudas que respetan y aman a Dios y que no se use el dinero de la congregación para sostener a viudas que se dan a los placeres mundanos. Por otro lado, como vimos antes Dios quiere que los hijos y nietos creyentes sustenten a sus madres y abuelas, y quien no lo hace, dice Pablo aquí, “ha negado la fe y es peor que un incrédulo”. Muchos incrédulos tienen compasión por sus madres o abuelas viudas y las ayudan, así que si ellos tienen compasión por los “suyos” ¿cuánto más deberíamos hacer los cristianos?

1 TIMOTEO 5:9-10 (RVA)
|9| La viuda sea incluida en la lista después de haber cumplido por lo menos sesenta años, que haya sido esposa de un solo marido,
|10| que tenga testimonio de buenas obras; si ha criado hijos, si ha practicado la hospitalidad, si ha lavado los pies de los santos, si ha socorrido a los afligidos y si se ha dedicado a toda buena obra.

La “lista” aquí es la lista de viudas a las que la congregación iba a sostener económicamente. Sin duda muchas viudas desordenadas estarían aprovechándose de esta ayuda de los cristianos y “anotándose” para recibir el dinero. Así que Pablo pone orden en cómo administrar el dinero, para que se dé sustento a quien de verdad lo necesita y lo merece.

1 TIMOTEO 5:11-15 (RVA)
|11| Pero no admitas a las viudas más jóvenes, porque cuando sus pasiones las apartan de Cristo, quieren casarse,
|12| estando bajo juicio por haber abandonado su primer compromiso.
|13| Y a la vez aprenden a ser ociosas, andando de casa en casa. No sólo aprenden a ser ociosas, sino también chismosas y entremetidas, hablando lo que no conviene.
|14| Por eso quiero que las más jóvenes se casen, críen hijos, gobiernen su casa y no den al adversario ninguna ocasión de reproche;
|15| porque ya algunas se han extraviado en pos de Satanás.

Aquí hay que comprender que no es que Pablo quisiera obligar a todas las viudas jóvenes a casarse, sino que, en el contexto, se refiere a mujeres que se estaban aprovechando de la ayuda económica dada por la congregación y estaban siendo ociosas, chismosas y en lugar de edificar a los demás estaban siendo de tropiezo. Pablo no quiere que se sostenga económicamente a este tipo de personas. En todo caso, si no pueden estar solas y no quieren seguir las pautas dadas, que se casen nuevamente y se dediquen al cuidado de la familia.

Finalmente, Pablo dice:

1 TIMOTEO 5:16 (RVA)
Si algún creyente o alguna creyente tiene viudas, cuídelas. No sea carga para la iglesia, a fin de que haya lo suficiente para las que realmente son viudas.

“Tiene viudas” se refiere (por el contexto) a que, si algún creyente tiene a su madre o abuela viuda, que las cuide él, que él las sostenga y que no sea carga económica para la iglesia. Las ofrendas no son ilimitadas, el dinero de la iglesia debe ser administrado lo más eficientemente posible, y no es correcto que una viuda sea sostenida por la congregación cuando podría sostenerla alguno de sus hijos o nietos.

Además del sostén a las viudas, la Biblia también nos instruye a compartir con los que padecen necesidad. A veces el compartir es de una congregación a otra, de un grupo de creyentes a otro grupo que quizá esté pasando por momentos difíciles.

ROMANOS 15:26 (RVA)
Porque Macedonia y Acaya tuvieron a bien hacer una ofrenda para los pobres de entre los santos que están en Jerusalén.

Aquí la palabra “ofrenda” literalmente se traduciría como “participación” o “compartir”, ellos compartieron de sus bienes materiales, de su dinero. Vemos que dos congregaciones de personas, los de Macedonia y los de Acaya, juntaron dinero e hicieron una ofrenda para ayudar a toda una congregación que estaban pasando un mal momento económico. Tenemos que tener en cuenta que en aquellos tiempos comenzó una gran persecución contra los judíos y muchos cristianos renacidos eran del pueblo de Israel, por eso en Jerusalén había gran necesidad, porque estaban siendo oprimidos. Pero lo asombroso, es que la gente de Macedonia no era particularmente acaudalada, todo lo contrario, ellos también estaban en extrema pobreza, pero quisieron compartir de lo que tenían:

2 CORINTIOS 8:1-5
|1| Ahora les hacemos saber a ustedes, hermanos y hermanas, acerca de la gracia de Dios que ha sido concedida a las congregaciones de Macedonia;
|2| que en grande prueba de opresión, la abundancia de su gozo y su extrema pobreza abundaron en las riquezas de su generosidad.
|3| Porque testifico que según su capacidad y por encima de su capacidad dieron por propia voluntad
|4| pidiéndonos con mucha insistencia ser parte en la gracia y participación, la que es para los santos.
|5| Y no sucedió tal como lo esperábamos, sino que primero se dieron a sí mismos al Señor y a nosotros por medio de la voluntad de Dios.

Lo que estamos viendo es que cuando los de Macedonia compartieron su dinero para los santos pobres de Jerusalén, lo hicieron de todo corazón, por propia voluntad, y aun estando ellos mismos en extrema pobreza. No sólo que nadie los obligó a dar (de hecho, nadie se atrevería a pedirles dinero estando en tal estado de pobreza), sino que ellos mismos pidieron insistentemente que se les dejara compartir. Es probable que ellos hayan manifestado su deseo de dar, Pablo, o los líderes de la congregación quizá les dijeron que no era necesario que hagan esa ofrenda, pero ellos insistieron en dar esa ofrenda. Ellos superaron toda expectativa de Pablo, porque se dieron a sí mismos al Señor, ellos estaban dispuestos a dar todo por servir a Cristo y ayudar a sus hermanos necesitados.

2 CORINTIOS 8:7
Sino que, así como ustedes ya abundan en todo (en fe y en palabra y en conocimiento y en toda diligencia y en su amor para con nosotros), abunden también en esta gracia.

“Esta gracia” por contexto, es en el dar material, el dar dinero y recursos. Ellos abundaban en muchas buenas cosas, y Pablo los exhorta a abundar también en el dar de sus bienes materiales.

2 CORINTIOS 8:8-15
|8| No digo esto como mandamiento, sino que mediante la eficiencia de otros, también estoy poniendo a prueba lo genuino del amor de ustedes
|9| Porque ustedes ya conocen la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, por ustedes se hizo pobre, para que ustedes por esa pobreza se enriquezcan

|12| Porque si está puesta por delante la buena disposición, es aceptable la ofrenda según lo que uno tiene, no según lo que no tiene.
|13| Porque esto no digo que lo hagan para que otros tengan alivio y ustedes opresión,
|14| sino buscando la equidad: en el tiempo presente, la abundancia de ustedes es utilizada para suplir la necesidad de ellos, de modo que también la abundancia de ellos sirva para suplir lo que les falta a ustedes, para que haya equidad.
|15| como ha sido escrito: El que recogió mucho no tuvo demasiado, y el que recogió poco no tuvo escasez.

La cita final es de Éxodo 16:18. En definitiva, lo que Pablo muestra acá es que, si bien él no estaba dando un mandato estricto a compartir para las necesidades de otros creyentes, él apelaba a su corazón, si su amor por Dios era genuino, sin duda iban a tener el deseo y la solicitud de contribuir con los demás. Pero Pablo dice que la ofrenda es “aceptable” (por Dios) cuando va la buena disposición por delante, Dios no quiere que compartamos nuestros bienes de mala gana o sin entendimiento, Él quiere que nuestra ofrenda sea voluntaria y por amor a los hermanos en Cristo.

Además, Pablo habla de buscar la equidad. La forma en que Dios suple nuestras necesidades es a través de otras personas, y se supone que la mejor forma de funcionar como un Cuerpo es cada uno supliendo lo que le falta al otro. Por ejemplo, en Romanos 15:27 Pablo dice que las naciones (no israelitas) eran “deudores” a los israelitas ya que éstos les habían compartido de sus bienes espirituales (el conocimiento de Dios) y era justo pagar esa deuda compartiendo sus bienes materiales. Un grupo de creyentes abundaba en conocimiento y entendimiento y se lo compartió al otro grupo que le faltaba, por otro lado, el otro grupo abundaba en bienes materiales y lo compartía al primero, al cual le faltaba. Si el cristianismo aprendiera a vivir de este modo, sin dudas el movimiento de la Palabra sería mucho más eficiente, la obra de Dios sería más efectiva.

Este tema del compartir de los bienes materiales no es un tema menor, por eso Pablo dedicó varias porciones de sus cartas a hablar del compartir dinero. De hecho, aquí mismo en 2 Corintios ocupa dos capítulos seguidos. Ya vimos parte del capítulo 8 y en el capítulo 9 sigue hablando sobre el compartir material. Pablo habla sobre un donativo dado por los corintios a la iglesia de Macedonia:

2 CORINTIOS 9:5-13 (RVA)
|5| Por eso consideré necesario exhortar a los hermanos a que vayan antes a ustedes y preparen primero la bendición de ustedes, habiendo sido previamente anunciada, para que esté lista, así como una bendición y no como procedente de la avaricia
|6| Pero esto les digo: El que está sembrando de forma restringida, de forma restringida cosechará y el que está sembrando sobre bendición, sobre bendición también cosechará

Los cristianos de Corinto aquí estaban preparando un donativo para la congregación de Macedonia, que estaba pasando malos momentos económicos. Pablo dice que él envió a unos hermanos a que vayan hacia ellos antes de dar el donativo, para que todo sea preparado como una bendición y no como algo procedente de la avaricia. En otras palabras, Pablo quería asegurarse que los creyentes estuvieran haciendo este donativo de corazón, queriendo sinceramente bendecir a los de Macedonia, y no con otra motivación.

Luego dice que quien siembra de forma restringida va a cosechar de forma restringida y quien siembra sobre bendición cosechará sobre bendición. Por contexto, el sembrar de forma restringida es tener ciertas restricciones internas a la hora de dar. No se trata simplemente de restringir la cantidad de dinero, sino de la actitud de corazón, como el que da sin realmente tener el deseo de dar, pero lo hace con otra motivación, ya sea para ser visto, ya sea porque no quiere ser mal visto por los otros que están dando, ya sea porque alguien les obligó a hacerlo, etc. Sea por el motivo que sea, muchas personas dan dinero pero sin tener la motivación correcta y esto es lo que Pablo quiere evitar. Por eso dice que la siembra de una persona tiene que ser “sobre bendición”.

La Reina Valera y otras traducciones ponen aquí “generosamente” en lugar de “sobre bendición”, pero las palabras en griego son epi eulogiais, que se traduce así: “sobre bendición”. Lo que quiere Pablo es que la base para el donativo sea la bendición: el sentirse bendecidos por Dios y el querer bendecir a otros hermanos. Si una persona siembra teniendo restricciones, lo que cosechará de esa siembra será restringido, no porque Dios lo restrinja, sino porque lo que de verdad importa para Dios es el corazón. Si uno siembra para bendecir, cosechará bendición (y no necesariamente en dinero).

2 CORINTIOS 9:7-13 (RVA)
|7| Que cada uno como propuso en su corazón, no desde la tristeza ni desde la obligación; porque Dios ama a un dador alegre.
|8| Y Dios es poderoso para hacer que abunde toda gracia en ustedes, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas toda suficiencia, abunden para toda buena obra;
|9| así como ha sido escrito: Esparció; dio a los pobres. Su justicia permanece hacia la era.
|10| Y el que da semilla al que siembra y pan para comer, proveerá y multiplicará la semilla de ustedes y aumentará los frutos de la justicia de ustedes,
|11| siendo enriquecidos en todo para toda generosidad, que está produciendo agradecimiento a Dios por medio de nosotros.
|12| Porque la ministración de este servicio espiritual no solamente está supliendo las necesidades de los santos, sino que también está sobreabundando mediante muchos agradecimientos a Dios,
|13| por medio de la prueba de esta ministración ellos están glorificando a Dios por la obediencia de la confesión de ustedes para con el evangelio de Cristo y por la generosidad del compartir para ellos y para todos.

Como se puede ver, el dar financiero no sólo bendice a quienes reciben esa donación, sino que causa que las personas glorifiquen a Dios y, a su vez, permiten a Dios actuar poderosamente para suplir todo lo necesario para todas las personas. Dios diseñó al Cuerpo de Cristo de tal forma en que todos tienen que algo para dar y todos tienen alguna carencia que debe ser suplida por otros hermanos, de este modo, como dice Pablo a los corintios, nadie puede decir que no necesita de otro miembro del Cuerpo (1 Co. 12:21).

El dar a los pobres es una instrucción que atraviesa a toda la Biblia. Dios sabe que en este mundo hay injusticia y que muchos van a ganar más dinero trabajando menos y otros con mayor esfuerzo quizá obtengan menos dinero. Además, las guerras, las persecuciones, y las situaciones económicas propias de un país o una ciudad, o incluso de la propia familia, pueden influir mucho en la capacidad de una persona para poder ganarse su sustento. Así que desde muy antiguo Dios ordenó a los fieles que tienen abundancia el compartir con los que son pobres.

PROVERBIOS 14:21 (RV-1960)
Peca el que menosprecia a su prójimo; Mas el que tiene misericordia de los pobres es bienaventurado.

Como se puede ver, menospreciar al prójimo es un pecado delante de Dios, pero tener misericordia de los pobres nos trae Su bendición.

ISAÍAS 58:6-11 (RV-1960)
|6| ¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo?
|7| ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano?
|8| Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia.
|9| Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el dedo amenazador, y el hablar vanidad;
|10| y si dieres tu pan al hambriento, y saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía.
|11| Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan.

Como se puede ver aquí, el “ayuno” que agrada a Dios no es dejar de comer uno o varios días, sino que tiene que ver con nuestro andar: ayudar a los quebrantados, compartir la comida con el hambriento, dar ayuda y abrigo a los pobres sin techo, no “esconderse” del hermano que está pasándola mal. ¿Cuántas veces se han encontrado en la situación de evitar a los hermanos que están en pobreza? Bien, aquí Dios dice que el que quiera hacer un “ayuno” efectivo para Dios, comience por ayudar a esos hermanos. Si queremos tener más oraciones respondidas y más bendiciones de parte de Dios, tenemos que comenzar a compartir lo que tenemos con otros hermanos y así Dios mismo nos llenará de bendiciones.

Veamos algunos versículos más:

PROVERBIOS 19:17 (RV-1960)
A Jehová presta el que da al pobre, Y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar.

LUCAS 3:11 (RV-1960)
Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo.

1 JUAN 3:17-18 (RVA)
|17| Pero el que tiene bienes de este mundo y ve que su hermano padece necesidad y le cierra su corazón, ¿cómo morará el amor de Dios en él?
|18| Hijitos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y de verdad.

La iglesia del primer siglo entendió bien este principio, por eso Lucas nos cuenta, en el libro de Hechos:

HECHOS 2:44-45 (RVA)
|44| Y todos los que creían se reunían y tenían todas las cosas en común.
|45| Vendían sus posesiones y bienes, y los repartían a todos, a cada uno según tenía necesidad.

No es que cada uno de nosotros tenga que vender todo lo que tengamos para repartirlo a los pobres, la ofrenda, como vimos antes, debe partir del corazón. Estos cristianos estaban muy bendecidos, algunos tenían propiedades o posesiones extra y al ver a otros hermanos pasar necesidad, decidieron vender eso que les sobraba para poder ayudar y sustentar a quienes no lo tenían. ¿Cómo es que queremos que en nuestras congregaciones haya el poder que se manifestó en el primer siglo si no nos conducimos con el amor con que ellos anduvieron?

Hasta aquí hemos visto uno de los aspectos más importantes del dar en las Escrituras, que es proveer para los pobres y necesitados. Ahora exploraremos el siguiente aspecto mencionado.

2 – LA OFRENDA PARA LOS RECURSOS DE LA CONGREGACIÓN

El segundo aspecto de la ofrenda monetaria que veremos es dar para los materiales y recursos que se necesitan en una congregación de cristianos.

Todos sabemos que ninguna institución puede sostenerse sin dinero y recursos materiales. Una reunión de cristianos requiere de un lugar de reunión, una organización del lugar, y diversos recursos materiales que dependerán del servicio que se esté dando. Hoy en día puede ser necesario un equipo de música, un micrófono, una televisión o proyector. Si hay músicos van a necesitar sus instrumentos. Quienes escribimos artículos y estudios necesitamos de una computadora, libros o software de estudio bíblico, etc. También alguien puede necesitar dinero para costearse viajes y otros gastos. Hay infinidad de recursos que pueden ser utilizados para el servicio a Dios. Así que otro de los aspectos en los cuales se hace necesaria la contribución económica de los cristianos en para la adquisición de recursos para el trabajo ministerial.

MARCOS 12:41-44 (RV-1960)
|41| Estando Jesús sentado delante del arca de la ofrenda, miraba cómo el pueblo echaba dinero en el arca; y muchos ricos echaban mucho.
|42| Y vino una viuda pobre, y echó dos blancas, o sea un cuadrante.
|43| Entonces llamando a sus discípulos, les dijo: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca;
|44| porque todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento.

Jesús aquí alabó a una mujer viuda que dio de lo poco que tenía para el arca del templo. Este arca, era una que estaba situada en el templo en el cual se echaba dinero para las necesidades del templo mismo. Podemos leer sobre el inicio de esta costumbre en 2 Reyes.

2 REYES 12:9-14 (RV-1960)
|9| Mas el sumo sacerdote Joiada tomó un arca e hizo en la tapa un agujero, y la puso junto al altar, a la mano derecha así que se entra en el templo de Jehová; y los sacerdotes que guardaban la puerta ponían allí todo el dinero que se traía a la casa de Jehová.
|10| Y cuando veían que había mucho dinero en el arca, venía el secretario del rey y el sumo sacerdote, y contaban el dinero que hallaban en el templo de Jehová, y lo guardaban.
|11| Y daban el dinero suficiente a los que hacían la obra, y a los que tenían a su cargo la casa de Jehová; y ellos lo gastaban en pagar a los carpinteros y maestros que reparaban la casa de Jehová,
|12| y a los albañiles y canteros; y en comprar la madera y piedra de cantería para reparar las grietas de la casa de Jehová, y en todo lo que se gastaba en la casa para repararla.
|13| Mas de aquel dinero que se traía a la casa de Jehová, no se hacían tazas de plata, ni despabiladeras, ni jofainas, ni trompetas; ni ningún otro utensilio de oro ni de plata se hacía para el templo de Jehová;
|14| porque lo daban a los que hacían la obra, y con él reparaban la casa de Jehová.

Como podemos ver, ese dinero recolectado se usaba para pagar a los obreros del templo. No era para los sacerdotes mismos del templo, sino para los obreros que hacían las construcciones y mantenimiento. Esto sería como hoy tener una caja de ofrendas que vaya exclusivamente destinada a las compras necesarias para mantener o mejorar un lugar de reunión. Ya sea que se reúnan en la casa de alguien, o en un lugar alquilado o comprado específicamente para tener reuniones, el dinero serviría para el mantenimiento y mejora edilicia, y también para la adquisición de todo tipo de material que sirva para efectuar o mejorar el trabajo y servicio que se hace para Dios.

Releamos el relato de la viuda en Mateo:

MARCOS 12:41-44 (RV-1960)
|41| Estando Jesús sentado delante del arca de la ofrenda, miraba cómo el pueblo echaba dinero en el arca; y muchos ricos echaban mucho.
|42| Y vino una viuda pobre, y echó dos blancas, o sea un cuadrante.
|43| Entonces llamando a sus discípulos, les dijo: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca;
|44| porque todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento.

Aquí también tenemos una tremenda lección que aprender. Muchas veces podemos pensar que nuestra contribución podría ser insignificante en comparación a lo que dan otras personas. El dinero echado por esta viuda era prácticamente insignificante en comparación a todo lo que los demás echaban. Pero a la viuda eso no la detuvo, ni tampoco la detuvo el hecho de saber que ese dinero era parte de lo que ella necesitaba para su sustento, ella quizá se quedó sin comer ese día para añadir una insignificante contribución para la obra del templo, un templo cuyo servicio sería invalidado por la resurrección de Jesús y que sería destruido pocos años más tarde. Pero, aunque la contribución pudiera ser vana en cuanto a su cantidad y utilidad, no fue vana para Dios, porque ese dinero que dio puso de manifiesto el corazón que tenía esa mujer.

El relato nos hace ver que, aunque nuestra obra y nuestra ofrenda pase desapercibida para muchos, Dios la tiene muy en cuenta, Él sabe qué corazón hay detrás de cada persona y detrás de cada una de nuestras acciones y decisiones.

3 – LA OFRENDA PARA QUIEN TRABAJA PARA DIOS

El tercer aspecto que veremos sobre la ofrenda monetaria tiene que ver con el dar para sostener el trabajo de un ministro del Señor. Comenzaremos por ver 1 Corintios 9. Tengamos en cuenta que las dos cartas de Pablo a Corinto son cartas de exposición y corrección doctrinal, en estas cartas Pablo expone errores en su entendimiento doctrinal y errores en la práctica de esta congregación en Corinto. Leyendo las cartas podemos ver que en la congregación había maestros fraudulentos, incluso algunos que se hacían pasar por apóstoles, y estaban trastocando algunas doctrinas, se estaba desviando la práctica del amor de Dios y denigrando el andar en santidad y, entre otras cosas, estaban tratando al apóstol Pablo de débil y estúpido. Además, acusaban a Pablo de predicar la Palabra de Dios sólo para obtener un rédito económico o material, a lo que Pablo responde:

1 CORINTIOS 9:3-6
|3| Contra los que me evalúan, esta es mi defensa:
|4| ¿De ningún modo tenemos derecho de comer y beber?
|5| ¿De ningún modo tenemos derecho de hacer viajar con nosotros una hermana, o sea, una esposa como también los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y Cefas?
|6| ¿O sólo yo y Bernabé no tenemos derecho de no trabajar?

Pablo aquí está hablando en defensa de algunas personas de la iglesia de Corinto que le acusaban de predicar el evangelio sólo para obtener una ganancia monetaria o material. Él dice que él tenía todo el derecho no sólo de recibir su manutención de parte de los creyentes, sino que también debería ser sustentado en caso de que él tuviera que viajar con una esposa (el caso es hipotético, porque él para ese tiempo estaba viudo o separado).

Pablo refiere a los “otros apóstoles” y específicamente a los “hermanos del Señor” (Jacobo y Judas) y a Cefas (más conocido como el apóstol Pedro). Evidentemente, ellos viajaban predicando el Evangelio y eran sostenidos por las ofrendas de los cristianos.

1 CORINTIOS 9:7-10
|7| ¿Quién alguna vez sirvió como soldado pagándose a sí mismo? ¿Quién planta viña y no come de su fruto? ¿O quién apacienta el rebaño y no toma de la leche del rebaño?
|8| ¿Estoy diciendo estas cosas según un estándar humano? ¿No dice esto también la ley?
|9| Porque ha sido escrito en la ley de Moisés: “No pondrás bozal al buey que trilla.” ¿Tiene Dios cuidado de los bueyes,
|10| o, ciertamente, lo dice por nosotros? ¡Por nosotros se escribió! Porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto.

Pablo aquí hace referencia a otros oficios. Un soldado no puede pelear y a la vez hacerse cargo de su manutención él mismo, tampoco se pretendería que él se compre su propio armamento y equipo de combate. Además, el que planta una viña recoge su fruto, y también el que apacienta el rebaño, toma de la leche. Lo que Pablo intenta mostrar es que cada uno recibe su sustento en base a su trabajo, sin importar el área a la que se dedique.

Luego Pablo menciona la ley de Moisés, que decía “no pondrás bozal al buey que trilla”. El proceso para separar la paja del trigo es lo que llamaban “trillar”, que consistía en esparcir el trigo en un terreno duro llamado “era”, en donde se hacía pasar a los bueyes para que pisotearan el trigo y así se separara la semilla de la paja, este proceso de “pisar” el trigo es lo que llamaban “trillar”. El buey podía estar horas pasando de un lado a otro en la era, hasta separar bien la paja del grano, por eso se les dejaba a los bueyes que comieran un poco de ese trigo cuando tenían hambre. Sin embargo, algunas personas eran crueles con los bueyes y le ponían un bozal, para que el animal no pudiera comer del trigo que pisaba, Dios prohibió esto en la ley de Moisés, mostrando que aún el buey era digno de recibir una “paga” por el trabajo que hacía. Aquí Pablo, al preguntar ¿Tiene Dios cuidado de los bueyes…? No está queriendo decir que a Dios no le importen los animales, sino que, en comparación, Dios se preocupa mucho más del ser humano y si el animal mismo es digno de recibir un salario por su trabajo ¿cuánto más los seres humanos?

1 CORINTIOS 9:11
Si nosotros sembramos en ustedes lo espiritual, ¿será gran cosa si cosecháramos de ustedes lo material?

Pablo aquí compara su prédica del evangelio como una “siembra espiritual”. Sin duda, sembrar la Palabra en otra persona y que esa persona pase a renacer de espíritu santo y recibir la vida perpetua en la era futura no tiene precio, es algo mucho más valioso que cualquier otro bien material. El apóstol Pablo entonces dice que, lógicamente, si ellos habían sembrado lo espiritual en estas personas, no era una locura pedir recibir el sustento material. Aquí la palabra “material”, literalmente se traduciría “carnal”, porque se refiere a aquello que sustenta a la carne. En Romanos 15:27 Pablo habla de cómo los judíos (renacidos) sembraron en los gentiles lo espiritual y a la vez, ellos les servían con cosas “carnales”, o sea, con bienes materiales.

1 CORINTIOS 9:12
Si otros participan de este derecho sobre ustedes, ¿cuánto más deberíamos hacerlo nosotros? Pero no hemos usado de este derecho, sino que lo soportamos todo, por no poner ningún obstáculo al evangelio de Cristo.

Evidentemente, otras personas (líderes, maestros, pastores, etc.) estaban recibiendo su sustento de parte de los corintios, Pablo dice que él tenía aún más derecho que el resto de recibir el sustento, pero que no había hecho uso de este derecho para no poner “obstáculo” al evangelio de Cristo. Pablo en ningún momento dice que este es el estándar a seguir por todos, él no dice que los hermanos de Jesús, o que Pedro, o que otros líderes que estaban recibiendo su sustento de parte de la congregación debían dejar de hacerlo, simplemente hace notar que él se había dado cuenta que si él recibía ese dinero, podría ser de obstáculo para algunos creyentes inmaduros y, por lo tanto, prefirió no recibir su sustento de parte de esta congregación y hacer otro trabajo paralelamente para sostener su ministerio.

Ahora bien, Pablo podría haber simplemente dicho “como ven, yo no le pedí dinero a nadie, no tienen de qué acusarme”, pero él escribe estas cosas para señalar un error en su forma de pensar y proceder, porque evidentemente, más allá de la decisión personal y circunstancial de Pablo, el deseo de Dios es que quien trabaja en un servicio completo para Dios (siendo llamado por Dios para eso), reciba un salario por aquello que está haciendo, alguien que trabaja a tiempo completo para Dios debería ser sustentado por aquellos que están recibiendo de su trabajo en el Señor.

1 CORINTIOS 9:13-14
|13| ¿No saben que aquellos que trabajan en las cosas sagradas comen de los recursos del templo, y que los que sirven al altar, comparten lo sacrificado en el altar?
|14| Así también, el Señor ordenó que los que proclaman el evangelio, vivan del evangelio.

Mientras estaba en funcionamiento el templo en Jerusalén, donde se hacían sacrificios por los pecados, los sacerdotes debían ser sustentados por los diezmos del pueblo, ellos no podían dedicarse a otra cosa por mandato de Dios. El templo de Jerusalén ya no está en vigencia, porque, como dice el libro de Hebreos, era una “figura” de cosas celestiales y ahora Cristo es el sumo sacerdote del verdadero templo, que es el cielo. Sin embargo, Pablo hace notar que el principio detrás sigue vigente: que quienes trabajan para Dios deben vivir de eso.

Pablo luego da un ejemplo más, mencionando cómo el Señor mismo, cuando estaba en la tierra, ordenó a que los que proclaman el evangelio vivan de eso. Esto lo podemos ver en Mateo 10:9-10 y en Lucas 10:7-8, donde Jesús envía a sus discípulos a proclamar el evangelio y les dice que no se provean de oro, ni de plata, ni de cobre, y que no lleven bolsas para el camino, ni dos vestidos, ni zapatos, ni bastón, porque “el obrero es digno de su alimento” (en Mateo) y “el obrero es digno de su salario” (en Lucas). De hecho, el mismo Señor Jesucristo recibió muchísimo dinero de parte de sus seguidores, como veremos más adelante.

Pablo sigue diciendo:

1 CORINTIOS 9:15-18
|15| Pero yo no he hecho uso de ninguna de estas cosas. Ahora bien, no escribí estas cosas para que se haga así en mi caso; porque prefiero morir, antes que alguno haga vacío mi motivo de orgullo.
|16| Pues si proclamo el evangelio, no hay motivo para enorgullecerme, porque la necesidad de hacerlo yace en mí; porque ¡qué horrible es para mí si no proclamo el evangelio!
|17| Por lo cual, si hago esto voluntariamente, tengo recompensa; pero si lo hago de mala voluntad… ¡Me fue confiada una administración!
|18| ¿Cuál, pues, es mi recompensa? Que proclamando el evangelio, presente gratuitamente el evangelio de Cristo, para no hacer pleno uso de mi derecho en el evangelio.

Lo que Pablo está diciendo aquí es que él prefirió no hacer uso de su derecho a recibir dinero y sustento de parte de la congregación en Corinto, para así poder tener el “orgullo” de decir que él proclamó el evangelio gratuitamente. Esto lo hizo no sólo por motivo de orgullo sino, como vimos más arriba, para que los creyentes inmaduros no tengan motivos para acusarle de que él sólo predicaba por un interés económico.

En otras palabras, Pablo no usó de su derecho de recibir dinero a cambio de su servicio a las congregaciones, pero dejó en claro que era su derecho. Esto nos sirve para lograr un equilibrio en este asunto del dar y recibir dinero. Sin duda Dios llama a ciertas personas a trabajar para servirle y servir a las congregaciones en diferentes funciones que requieren una ocupación casi de tiempo completo. En el caso de que el obrero haga bien su trabajo, Dios desea que ese obrero tenga su sustento, junto con su familia, en base a su trabajo para Cristo. Si uno planta lo espiritual en otras personas (produciendo un crecimiento espiritual genuino), lógicamente, como dijo Pablo, no es mucho pedir que se coseche lo material. Ahora bien, la otra cara de la moneda es que hay veces en que las personas pueden ser inmaduras espiritualmente y el pedirles dinero para sostener un ministerio o servicio les puede causar algún tropiezo, en ese caso, el ministro podría imitar el ejemplo de Pablo y brindar su servicio gratuito a costa de trabajar paralelamente en otra cosa. Este no es el diseño de Dios, pero a veces es lo más apropiado, y eso también tendrá una recompensa de parte de Dios.

En 2 Tesalonicenses 3:6-12 Pablo también habla en el contexto de aquellos que estaban ociosos sin querer trabajar y también les dice que ellos (Pablo y sus colaboradores) les dieron el ejemplo trabajando “con afán y fatiga día y noche” para no serles gravosos. En el versículo 9 él nuevamente aclara que no es que no tuvieran derecho de recibir dinero y bienes de los creyentes, pero quiso darles un ejemplo a seguir. Pablo prefirió nuevamente no recibir contribuciones de estas personas para así no poner tropiezo a los creyentes inmaduros y dejarles un ejemplo de conducta.

Pero, aunque Pablo decidió no aceptar dinero de parte de los corintios y de parte de los tesalonicenses, no obstante, él sí aceptó del dinero de otras congregaciones:

2 CORINTIOS 11:7-10
|7| ¿O cometí pecado al humillarme a mí mismo para que ustedes sean exaltados, ya que les prediqué el evangelio gratuitamente?
|8| Despojé a otras congregaciones, recibiendo una paga de ellos para darles un servicio ministerial a ustedes
|9| y estando presente con ustedes, y habiendo tenido necesidad, no fui una carga económica para nadie, porque los hermanos que vinieron de Macedonia suplieron mi necesidad, y en todo me cuidé de ser una carga para ustedes, y me guardaré de serlo.
|10| ¡La verdad de Cristo está en mí! Porque este orgullo no me será quitado en las regiones de Acaya

Previamente habíamos leído que Pablo se enorgullecía de no haber recibido dinero de los corintios para predicarles el evangelio, pero aquí él dice que ese orgullo es con respeto a esas congregaciones específicamente (en las regiones de Acaya). Sin embargo, Pablo sí había recibido sostén de parte de otra congregación: la de Macedonia.

La palabra “despojé” en el versículo 8, es una que primariamente significa “robar”. Pablo usa esta palabra figurativamente para poner énfasis en el hecho de que ese dinero que dieron los de Macedonia debía ser usado para el servicio a los de Macedonia, pero él lo había usado para servir a los corintios y no tener que recibir dinero y bienes materiales de parte de ellos, porque no quería darles motivo para falsas acusaciones.

En el versículo 8 tenemos la palabra “paga”, que en griego es opsonion, que era un término primariamente usado por los militares para referirse a aquél dinero que se les daba a los soldados para comprar comida y raciones. Luego se usaba más genéricamente para referirse a la paga por un trabajo. La misma palabra se usa en 1 Corintios 9:7, que hemos visto previamente, cuando Pablo dice que ningún soldado hace su servicio pagándose a sí mismo. En este caso, Pablo hizo su servicio a los corintios con el dinero o suministro que les había proporcionado la gente de otra congregación.

Entonces, podemos ver que, si bien el apóstol Pablo trabajó con sus manos para sostener parte de su sustento y servicio, no todo su sustento provenía de su propio trabajo, él también tuvo el apoyo económico de otras personas.

FILIPENSES 4:10 Pero grandemente me regocijé en el Señor, de que ahora, al final, ustedes revivieron su preocupación por mí, de lo cual verdaderamente ustedes estaban preocupándose, pero les faltaba la oportunidad

Aquí hay que tener en cuenta que, por el contexto, esta “preocupación” de la cual habla el apóstol Pablo se refiere a su preocupación en cuanto a los bienes materiales. Pablo dice que se regocijó porque ellos habían “revivido” esta preocupación, o sea, estos creyentes estaban compartiendo su dinero o bienes con Pablo, pero luego dejaron de hacerlo (no sabemos por qué) y ahora estaban volviendo a compartirle. Pero Pablo dice que no es que no se preocuparan por él, sino que no tenían oportunidad (quizá pasaron por un tiempo de pobreza, o quizá por la misma distancia no pudieron ofrendar para Pablo).

FILIPENSES 4:11-12
|11| No es que hable desde la necesidad, porque aprendí a estar satisfecho, en cualquier circunstancia en que estoy.
|12| Sé cómo vivir siendo humilde, y sé cómo vivir teniendo abundancia; en todo momento y en todas las circunstancias he aprendido el secreto espiritual para ser fuerte al ser saciado y al tener hambre y al tener abundancia y al tener necesidad:

Aquí las palabras “he aprendido el secreto espiritual” son en griego mueomai, que sólo se usa aquí en toda la Biblia. Esta palabra era usada por los griegos como un término técnico de los religiosos paganos para referirse a los que estaban iniciados en los secretos sagrados de la religión. Pablo aquí toma esta palabra para usarla con respecto a su relación con Dios, haciendo notar que él tenía el “secreto” para poder afrontar todas estas situaciones. De ahí que la he traducido como “he aprendido el secreto espiritual”. Pablo tenía un “secreto espiritual” por medio del cual podía estar bien y de buen ánimo, estar fuerte aún en las circunstancias más difíciles ¿cuál era?

FILIPENSES 4:13
Estoy siendo fuerte en todas las circunstancias en Aquel que me está fortaleciendo.

Otras versiones han traducido “todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. El nombre “Cristo” está presente en algunos manuscritos antiguos, pero no figura en los más antiguos y confiables. Simplemente dice “en el que…” o podría traducirse como “en Aquél que…” probablemente algún copista, para aclarar que se trataba de Cristo, luego puso la palabra “Cristo”, pero no es parte del original.

La palabra que la Reina Valera y otras versiones traducen “puedo” en griego es ischuö, que significa “tener fuerza” o “tener capacidad para”. Además, el verbo griego está en presente activo, que indica que es una acción continua, constante.

Por otro lado, el verbo “está fortaleciendo” en griego es endunamoö, que significa “fortalecer, llenar con poder”. Su raíz es la palabra dunamis, que significa “poder” y muchas veces refiere al poder espiritual proveniente de Dios. Endunamoö es “llenar con poder en el interior”, este fortalecimiento en Pablo era un fortalecimiento que venía desde el poder espiritual del Señor Jesucristo. Además, el verbo griego es un verbo participio, este tipo de verbo, en el griego, indica una acción constante que acompaña a otra acción constante indicada por otro verbo. En este caso, estos dos verbos “estoy siendo fuerte” y “me está fortaleciendo” son dos acciones que se producen juntas. En otras palabras, Pablo estaba siendo fuerte, constantemente, porque el Señor lo estaba fortaleciendo, constantemente. ¡Ese era el secreto de Pablo para que las circunstancias no lo desanimaran y lo detuvieran!

FILIPENSES 4:14-19
|14| Sin embargo, hicieron bien en compartir conmigo en mi opresión.
|15| Pero también ustedes saben, filipenses, que en el principio de mi predicación del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna congregación compartió conmigo en el asunto de dar y recibir, sino solo ustedes;
|16| porque incluso cuando estuve en Tesalónica ustedes me enviaron algo para suplir mis necesidades una y otra vez.
|17| No es que busque el donativo, sino que busco el fruto que está incrementándose en la cuenta de ustedes,
|18| Pero he recibido todos los donativos que me enviaron, y estoy sobreabundando; he sido llenado, habiendo recibido de Epafrodito lo fue enviado por ustedes; aroma de hermosa fragancia, un sacrificio aceptable, complaciente a Dios;
|19| y mi Dios, pues, suplirá por completo toda necesidad que ustedes tengan conforme a Su riqueza en gloria en Cristo Jesús.

Pablo aquí elogia la actitud y proceder de los filipenses. Ellos habían compartido para las necesidades de Pablo desde el inicio de su predicación del evangelio, cuando nadie más lo hacía. E incluso cuando Pablo estaba predicando en otra ciudad, Tesalónica, ellos enviaban lo necesario para suplir las necesidades de Pablo.

Pablo luego aclara que su elogio no es porque él es interesara primordialmente por esos donativos, sino que él sabía que, al hacer esos donativos, ellos mismos estaban siendo bendecidos por Dios y aumentando los frutos en la “cuenta” de Dios. No obstante, Pablo expresa también su agradecimiento y lo bendecido que se sintió con sus ofrendas. Ellos enviaron tanto (dinero o cosas) a Pablo que él estaba “sobreabundando”, literalmente le enviaron de sobra para las necesidades y esto bendijo mucho a Pablo.

Pablo además dice que estos donativos fueron “aroma de hermosa fragancia” para Dios y un “sacrificio aceptable y complaciente para Dios”. ¡Dios se complace cuando los cristianos dan donativos a los hombres de Dios que trabajan para predicar el evangelio! A su vez, Pablo les da la promesa de Dios de que Dios supliría todo lo que a ellos les faltara conforme a Su riqueza en gloria en Cristo Jesús. Sin lugar a dudas, cuando damos de nuestro dinero y bienes para la obra de Dios, no estamos perdiendo, sino ganando, no nos empobrecemos, sino que nos enriquecemos más.

Aparte de todo esto que Pablo enseñó, con respecto a las contribuciones que hicieron para consigo mismo, él también dejó una clara instrucción a Timoteo:

1 TIMOTEO 5:17-18
|17| Que los ancianos que están dirigiendo bien, sean considerados dignos de doble honor, especialmente los que están trabajando arduamente en la palabra y la enseñanza,
|18| porque la Escritura dice: “No pondrás bozal al buey que trilla”; y también: “El obrero es merecedor de su salario.”

Como habíamos visto previamente, poner bozal al buey que trilla es no dejar que el buey coma del alimento sobre el cual él mismo está trabajando. El mandato de Dios era a dejar que el buey coma del fruto de su trabajo, pero era también simbólico del hecho de que cada persona debe recibir una paga por aquel trabajo que hace.

Ahora bien, lo que hay que notar aquí es que cuando Pablo dice que el anciano que dirige bien debe ser considerado “digno de doble honor”, ese “doble honor” se está refiriendo al pago que recibe por su servicio. La palabra “porque” está conectando al versículo 18 con el 17, mostrando que todo se trata de una misma idea. Es así que lo que vemos es que Pablo instruye a que aquellos que están haciendo bien su trabajo para Dios, dirigiendo (o liderando) bien una reunión de creyentes, deben ser considerados como dignos de un doble salario, especialmente aquellos que se dedican arduamente a la palabra y la enseñanza, o sea, aquellos que trabajan “tiempo completo” en estudiar y enseñar la Palabra de Dios y la sana doctrina.

Si bien es cierto que hay muchos líderes cristianos que buscan la gloria y el dinero, sin ocuparse de las necesidades de la gente, sin importarles demasiado la sana doctrina, buscando apelar a la emoción para captar gente, diluyendo el mensaje del evangelio con toda clase de sabiduría humana para así atraer a las personas a una teología “liviana” que promete un exitismo mundano irreal y que pasa por alto el pecado y la búsqueda de la santidad que Dios desea en Sus hijos, también es cierto que hay hombres y mujeres comprometidos con Dios y que trabajan arduamente para promover la verdad de Dios y edificar espiritualmente a otros cristianos. Estas personas, dice la Escritura, deberían ser consideradas como “dignas de doble honor”, lo que sea que uno piensa que debería compartir con ellos, en realidad merecen el doble.

Para finalizar, leamos dos versículos del libro de Proverbios:

PROVERBIOS 11:24-25 (RVA)
|24| Hay quienes reparten, y les es añadido más; y hay quienes retienen indebidamente, sólo para acabar en escasez.
|25| El alma generosa será prosperada, y el que sacia a otros también será saciado.

NOTA: la información sobre las versiones de la Biblia citadas en este estudio y otros puede verla en la siguiente página: Referencias de versiones de la Biblia

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