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Mateo 24 y 25 (No se refieren al arrebato)

Por Pablo Pereyra

En Mateo 24 y 25 Jesús habla de lo que sucederá antes de su venida, muchos piensan que Jesús se refirió a los tiempos previos al arrebato de los creyentes, pero estudiando el pasaje veremos que esto no es así.

MATEO 24:3 (RVA)
Estando él sentado en el monte de los Olivos, sus discípulos se acercaron a él aparte, y le dijeron: —Dinos, ¿cuándo sucederán estas cosas? ¿Y qué señal habrá de tu venida y del fin del mundo?

Al leer este versículo y los siguientes, muchos cristianos creen que estas palabras de Jesús se refieren al mismo momento del arrebato mencionado en 1 Tesalonicenses 4:17, por esto mismo, creen que el arrebato de los creyentes sucederá en medio de los eventos mencionados en el apocalipsis y no antes.

La Biblia nos enseña que Dios nos libró de la ira venidera y que el arrebato mencionado en 1 Tesalonicenses 4 es un evento previo a lo relatado en apocalipsis. Sin embargo, es necesario entender las palabras de Jesús en Mateo 24 y 25 para que no haya confusión.

Lo primero que tenemos que comprender es que cuando los discípulos le preguntaron a Jesús sobre su venida y sobre el “fin del mundo”, no estaban pensando en un arrebato de la Iglesia, el arrebato y muchas otras cosas reveladas por el apóstol Pablo en sus cartas son “misterios” que Dios tenía ocultos. La palabra “misterio” en la Biblia se refiere a “secretos espirituales”, cosas secretas guardadas por Dios, algunas de las cuales se las reveló al apóstol Pablo:

ROMANOS 16:25-26 (RVA)
|25| Y al que puede haceros firmes—según mi evangelio y la predicación de Jesucristo; y según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos,
|26| pero que ha sido manifestado ahora; y que por medio de las Escrituras proféticas y según el mandamiento del Dios eterno se ha dado a conocer a todas las naciones para la obediencia de la fe—,

EFESIOS 3:3-4 (RVA)
|3| Por revelación me fue dado a conocer este misterio, como antes lo he escrito brevemente.
|4| Por tanto, leyéndolo, podréis entender cuál es mi comprensión en el misterio de Cristo.

COLOSENSES 1:25-27 (RVA)
|25| De ella llegué a ser ministro según el oficio divino que Dios me dio a vuestro favor, para dar pleno cumplimiento a la palabra de Dios:
|26| el misterio de Dios que había estado oculto desde los siglos y generaciones, pero que ahora ha sido revelado a sus santos.
|27| A éstos, Dios ha querido dar a conocer cuáles son las riquezas de la gloria de este misterio entre las naciones, el cual es: Cristo en vosotros, la esperanza de gloria.

Varias veces en sus cartas el apóstol Pablo habla del “misterio” que le fue revelado. La palabra “revelar” significa literalmente “quitar el velo”, es traer a la luz algo que estaba oculto, hacer manifiesto algo previamente tapado o escondido. Así que Dios tenía cierta información escondida que le reveló al apóstol Pablo, en realidad, cada nueva información que Dios dio a los profetas, apóstoles, maestros, etc., son “misterios” que Dios revela. Pero en el caso de las cartas del apóstol Pablo, tenemos revelados secretos que Dios tuvo guardados por mucho tiempo acerca de Su plan para con los creyentes después de que Cristo resucitara.

Por ejemplo, el hecho de que al creer en Jesús íbamos a tener la garantía de vivir para siempre en el reino venidero, no fue revelado antes; muchas de las promesas del Antiguo Testamento Dios las había hecho a Su pueblo Israel, pero Dios no había revelado que los que creyeran en Jesús como Señor iban a ser considerados “descendientes de Abraham” y compartir las mismas promesas.

Antes tampoco se había dicho que todos los creyentes íbamos a formar un cuerpo espiritual cuya cabeza sería Cristo y que íbamos a estar todos espiritualmente conectados con Él. No se había revelado que el templo físico era una figura del templo real que es el cielo mismo (como se revela en hebreos), y como éstas, hay varias cosas más.

Pero lo que nos interesa ahora es el hecho de que el arrebato de la Iglesia antes del día de ira de Dios también era un secreto guardado por Dios y no revelado antes, por eso es que los discípulos no estaban preguntando por el arrebato, ellos no supieron nada del arrebato sino hasta después de la resurrección de Jesús.

La información que tenían los discípulos de Jesús eran las promesas del Antiguo Testamento (el TANAK) y lo que ellos esperaban era que Jesús conquistara al mundo y tomara su reinado. De hecho, aún después de la muerte y resurrección de Jesús, los discípulos pensaban que Jesús podría pronto venir a restaurar su reino:

HECHOS 1:6-7 (RVA)
|6| Por tanto, los que estaban reunidos le preguntaban diciendo: —Señor, ¿restituirás el reino a Israel en este tiempo?
|7| Él les respondió: —A vosotros no os toca saber ni los tiempos ni las ocasiones que el Padre dispuso por su propia autoridad.

Los discípulos creían que era posible que Jesús viniera a restaurar el reino a Israel aun estando ellos vivos, no tenían ni la menor idea de que ese evento iba a tardarse más de 2000 años. Luego de recibir el don de espíritu santo y recibir nueva revelación de parte del Señor, ellos comprendieron mejor muchas cosas, pero podemos darnos cuenta que hasta incluso después de que Jesús resucitara, lo que ellos esperaban era que Jesús viniera a restaurar el reino a Israel.

La venida de Jesús a restaurar el mundo es lo que tenemos relatado en Apocalipsis, capítulos 16 al 20, por lo tanto, al leer Mateo 24, tenemos que comprender que Jesús está hablando de cuando él venga a conquistar al mundo, luego del “día de ira” de Dios, no está hablando del arrebato de la Iglesia, el cual sucederá antes de lo relatado en Apocalipsis. Si bien algunas cosas profetizadas por Jesús vemos que tienen su cumplimiento en estos días, lo que vemos es sólo el preparativo para lo que se viene, pero muchas de las cosas profetizadas por Jesús en Mateo 24 y 25 son para después del arrebato, cuando ya la tierra esté pasando por el juicio de Dios relatado en Apocalipsis.

Teniendo esto en mente, comencemos a analizar las palabras de Jesús en Mateo 24 y 25.

MATEO 24:3 (RV-1960)
Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?

En este caso cito a la Reina Valera de 1960 que en lugar de decir “fin del mundo” traduce “fin del siglo, lo cual es más correcto en base a los textos. La palabra “siglo” en griego es aiön, que significa “era”. Los discípulos esperaban el fin de la era de gobierno del humano carnal y esperaban que comience la era de gobierno de Jesús.

El historiador Roger Hann comenta que la mayoría de los judíos del tiempo de Jesús creían que la historia de la humanidad se dividía en dos grandes eras: la maligna era presente y la gloriosa era venidera, en la cual el Mesías iba a gobernar. Ellos no entendían sobre varias “eras” preparadas por Dios en la historia humana. Como vimos en el capítulo 11, la Biblia nos muestra varias eras con sus propias características, las cuales Dios preparó para llegar a la conclusión de Su propósito y plan, pero la mayoría de judíos sólo creía en dos grandes eras y probablemente los apóstoles, en ese momento, creían lo mismo.

Es importante que, al leer la Biblia, entendamos el tipo de información, mentalidad y creencias que tenía la gente en los tiempos que sucedieron las cosas, porque los relatos tienen que comprenderse en su contexto histórico y no desde nuestra perspectiva actual.

Nosotros ahora, estudiando la Biblia, sabemos que Jesús vino, murió por nuestros pecados, que luego de su resurrección y ascensión comenzó una nueva era en la que cada persona que cree en Jesús como Señor es hecha parte de un Cuerpo espiritual con él, sabemos que Jesús nos arrebatará y comenzará otra era en la cual Dios va a derramar Su ira sobre la maldad del mundo; luego Jesús y sus santos vendrán a la Tierra para la batalla de la conquista y comenzará otra nueva era donde Jesús reinará 1000 años, cuando pasen los 1000 años, el Diablo será soltado, vendrá la batalla final y el Diablo, los espíritus malignos y todas las personas impías serán castigadas y destruidas y vendrá luego una nueva era donde Dios y Jesús reinarán juntos en el reino que no tendrá fin. Hay varias “eras” involucradas aquí, pero tengamos en mente que para los discípulos habría dos eras, ellos estaban esperando que Jesús simplemente se alzara con poder sobre Jerusalén, venciera a los romanos y comenzara la “gloriosa era” de su reinado.

La palabra “fin” es en griego sunteleia, que significa “final, conclusión, terminación”. Lo interesante es que sunteleia se usa sólo 5 veces en la Biblia y siempre en relación al fin de la era: Mt. 13:39-40, 49; 24:3; 28:20; He. 9:26. Así que podríamos decir que sunteleia, en la Biblia, señala un fin de era, un fin de un ciclo que da comienzo a otro.

MATEO 13:39-42, 47-49 (RV-1960)
|39| El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles.
|40| De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo.
|41| Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad,
|42| y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes. …
|47| Asimismo el reino de los cielos es semejante a una red, que echada en el mar, recoge de toda clase de peces;
|48| y una vez llena, la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo malo echan fuera.
|49| Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos,

El fin de la era de la cual habla Jesús no es antes del día de ira de Dios (relatado en Apocalipsis), sino después, ya que, como vimos en Apocalipsis 20:13-15, es en ese momento que todos van a ser juzgados y los malvados serán lanzados al lago de fuego y al Gehena para ser destruidos.

Otra palabra interesante que tenemos en Mateo 24:3 es la palabra “venida”, que en griego es parousia, esta palabra es definida por varios diccionarios como la “venida”, “visita” o “llegada” de un rey o de una persona de alto rango, de prestigio o de importancia.

En antiguos textos griegos no bíblicos esta palabra generalmente se usa para indicar la llegada a un lugar de una persona de alto estatus. Fue mucho tiempo después que el cristianismo comenzó a asociar la palabra parousia con el arrebato de la Iglesia, pero recordemos que cuando los discípulos preguntaron sobre la parousia de Jesús, ellos no sabían nada de su venida en el cielo para arrebatar a los hijos de Dios, ellos esperaban que Jesús llegara a Jerusalén para tomar su reinado y restaurar el reino a Israel.

De hecho, ellos ni siquiera entendían que Jesús iba a morir y resucitar, por eso cuando murió estuvieron tristes y confundidos, Pedro incluso volvió a su oficio de pescador hasta que se le apareció Jesús resucitado a pedirle que “pastoree” sus ovejas (Juan 21).

MATEO 24:4-5 (RVA)
|4| Respondió Jesús y les dijo: —Mirad que nadie os engañe;
|5| porque muchos vendrán en mi nombre diciendo: “Yo soy el Cristo,” y engañarán a muchos.

Aquí la palabra griega traducida “engañe” es planaö, que significa “desviar, descarriar, llevar a un lado del camino”. Jesús les llama la atención para que ellos estén atentos a la doctrina correcta y no sean desviados del camino. Antes de responder a la pregunta de sus discípulos, Jesús ya advierte que iban a haber mucho engaño y falsedad con respecto al entendimiento de los días futuros y los eventos y señales previos a la llegada de la era del gobierno mesiánico.

Notemos que Jesús no estaba advirtiendo sobre engaños que provienen de falsas doctrinas del paganismo, sino de gente que iba a venir en su nombre. Difícilmente los creyentes se dejarían desviar por doctrinas claramente paganas o contrarias a Dios, es más probable que sean engañados por gente que hable “en nombre de Jesús”.

Jesús también dijo que iban a venir muchos en su nombre diciendo “yo soy el Cristo”, aquí hay que entender que la palabra “cristo” significa “ungido”. Alguien “ungido” antiguamente era alguien a quien se le pasaba un aceite aromático, generalmente en la cabeza, para indicar la entrega de una función especial, generalmente de autoridad. Los sacerdotes y reyes solían ser “ungidos” al asumir su cargo. Así que, en la mentalidad judía, la palabra “cristo” o, en hebreo, “mesías”, no era una palabra que describía sólo al Redentor, al Hijo de Dios que venía a salvar al mundo, sino también a personas con estos cargos especiales y, en el ámbito espiritual, a aquellos que habían sido consagrados por Dios para una tarea especial.

Sería raro que alguien viniera en nombre de Jesús y a la vez decir que él es el Salvador. Pero sí es más lógico pensar en gente que dice actuar en nombre de Jesús y estar “ungida” por Dios o por Jesús. No obstante, la frase podría aplicarse a tres tipos de personas distintas: 1) quienes dicen ser “el Cristo”, poniendo a Jesús a la altura de un simple profeta; 2) quienes digan que son Jesús mismo; 3) quienes dicen que han sido ungidos por Jesús y hablan en representación de él. Son tres tipos posibles de engaño, de los cuales, el más común al presente sería el tercero, hoy en día no vemos que haya gente declarando ser el Salvador de la humanidad, o declarando ser Jesús mismo, pero sí hay muchos así llamados “líderes cristianos” que dicen hablar en nombre de Jesús, que dicen representarlo, pero que enseñan y promueven doctrinas y prácticas diabólicas. Si no queremos ser engañados, tenemos que conocer la Palabra de Dios y evaluar las doctrinas y prácticas de esta gente en base a lo que enseña la Escritura.

MATEO 24:6 (RVA)
Oiréis de guerras y de rumores de guerras. Mirad que no os turbéis, porque es necesario que esto acontezca; pero todavía no es el fin.

Aquí la palabra “rumores” en griego es akoë, que en su raíz indica la capacidad de oír y su sentido aquí es la de un “informe, reporte o noticia”. La palabra “rumor” en nuestros tiempos suele usarse con el sentido de “noticia falsa”, pero la palabra griega se refiere a un informe o noticia verdadera.

Por otro lado, donde dice “oiréis de guerras”, la traducción es incorrecta. La palabra “de” sería correcta si el sustantivo “guerras” estuviera en caso genitivo, pero, en este caso, la palabra griega está en caso acusativo, así que debería traducirse “oiréis guerras”. Lo que está diciendo Jesús aquí no es que iban a oír “acerca de” guerras, sino que iban a oír los sonidos de la guerra misma. No es lo mismo que yo esté en mi casa y oiga un informe sobre una guerra en otro país, a que esté escuchando los sonidos de disparos, explosiones, etc., de una guerra ocurriendo en las cercanías.

Entonces, la primera parte del versículo se leería: “oiréis guerras e informes de guerras”, así que, Jesús está diciendo que se van a oír los sonidos de la guerra misma en las cercanías y también informes de guerras que estén ocurriendo en lugares más lejanos. Recordemos que la profecía se centra en Israel, así que esta profecía indica que los que estén en Jerusalén van a oír los sonidos de la guerra sucediendo en las cercanías y también van a oír noticias sobre guerras en otros lugares. En tiempos de Jesús habría sido difícil que la gente oyera sobre noticias de guerras en naciones lejanas, pero en estos tiempos es algo normal, rápidamente tenemos los informes de todo lo que sucede en el mundo.

Luego Jesús dijo “todavía no es el fin”. Y aquí la palabra “fin” es en griego telos, que significa “culminación, terminación”, indica el final de un proceso. Las guerras cercanas y guerras lejanas a Israel iban a ser un indicativo de estar llegando a los tiempos finales, pero todavía faltaría tiempo para la culminación de la era.

MATEO 24:7-8 (RVA)
|7| Porque se levantará nación contra nación y reino contra reino. Habrá hambre y terremotos por todas partes.
|8| Pues todas estas cosas son principio de dolores.

En el versículo 7 la palabra “nación” en griego es ethnos, de donde proviene nuestra palabra “etnia”. Esta palabra se puede traducir como “etnia, pueblo, grupo o nación”. Así que la profecía puede incluir no sólo guerras entre países, sino disputas entre grupos étnicos, grupos raciales, grupos religiosos, etc. En el presente vemos disputas entre muchos grupos e ideologías, disputas raciales, religiosas, de ideología política, económica, social. Jesús profetizó que todo esto sucedería y dijo que esto es sólo el “principio de dolores”.

La palabra “dolores” en el griego es odin, cuyo significado raíz es “dolores de parto” y de ahí refiere a un dolor intenso. Estas cosas relatadas son el “principio de dolores”, y si leemos en Apocalipsis todo lo que sucederá antes del comienzo del reinado de Jesús, sin dudas que todo esto es sólo el comienzo, comparado con la tremenda agonía que vendrá sobre la Tierra.

MATEO 24:9-13 (RVA)
|9| Entonces os entregarán a tribulación y os matarán, y seréis aborrecidos por todas las naciones por causa de mi nombre.
|10| Entonces muchos tropezarán; y se traicionarán unos a otros, y se aborrecerán unos a otros.
|11| Muchos falsos profetas se levantarán y engañarán a muchos;
|12| y por haberse multiplicado la maldad, se enfriará el amor de muchos.
|13| Pero el que persevere hasta el fin será salvo.

Leyendo el versículo 13 podemos darnos cuenta que Jesús no está hablando a los cristianos de este tiempo. Romanos 10:9 y 10 nos dice que para ser salvos tenemos que confesar a Jesús como Señor y creer que Dios le levantó de entre los muertos, en ninguna parte en las cartas de los apóstoles se nos dice que tenemos que “perseverar hasta el fin” para ser salvos. Pero luego del arrebato las reglas van a cambiar y los que crean en Dios en ese tiempo van a tener que perseverar en su fe, evidentemente la forma de alcanzar la salvación va a cambiar.

MATEO 24:14 (RVA)
Y este evangelio del reino será predicado en todo el mundo para testimonio a todas las razas, y luego vendrá el fin.

El versículo 14 nos dice que el evangelio del reino será predicado en todo el mundo. Esto probablemente se refiere a lo dicho en Apocalipsis 14:6

APOCALIPSIS 14:6 (RVA)
Vi a otro ángel que volaba en medio del cielo, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los que habitan en la tierra: a toda nación y raza y lengua y pueblo.

Luego de esto Apocalipsis relata las últimas plagas (capítulo 16) y la venida de Jesús con su ejército para conquistar la Tierra (capítulo 19).

MATEO 24:15
Por tanto, cuando veáis establecida en el lugar santo la abominación desoladora, de la cual habló el profeta Daniel (el que lee, entienda),

La “abominación desoladora” está mencionada en Daniel 11:31, 12:11 y en Mr. 13:14. No nos detendremos a analizar esto, ya que sería motivo de todo un estudio aparte, pero es evidente que será un evento notorio para los creyentes de ese tiempo y será una señal de que deben huir, tal como lo dice Jesús en los siguientes versículos:

MATEO 24:16-19 (RVA)
|16| entonces los que estén en Judea huyan a los montes.
|17| El que esté en la azotea no descienda para sacar algo de su casa,
|18| y el que esté en el campo no vuelva atrás a tomar su manto.
|19| ¡Ay de las mujeres que estén encintas y de las que críen en aquellos días!
|20| Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en sábado;
|21| porque entonces habrá gran tribulación como no ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni habrá jamás.

Estos versículos nos hablan de cómo la gente va a tener que huir de un lado a otro en los tiempos finales. El 17 nos dice que “el que esté en la azotea no descienda para sacar algo de su casa”. John Schoenheit, en el comentario de la Revised English Version nos dice que en tiempos de Jesús las casas eran construidas con un techo plano y estaban muy juntas unas de otras, por otro lado, las calles eran estrechas y muy irregulares, así que era más fácil huir corriendo por los techos de las casas que bajar y correr por las calles mismas. Trasladado a los tiempos modernos, la interpretación de esto es que en el tiempo que se acerque el final, cuando vean todas estas señales la gente tendrá que tomar la vía más rápida para huir, dejar todo atrás y sólo correr para salvar sus vidas, por eso también las embarazadas y los que tengan niños pequeños van a estar en gran desventaja, porque habrá tribulación y aflicción en el mundo como nunca antes.

MATEO 24:22 (RVA)
Si aquellos días no fuesen acortados, no se salvaría nadie; pero por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.

Los “días acortados” se refiere a que el tiempo de ira de Dios debería ser mayor de lo que será, si Dios no tuviera misericordia de la gente, no debería quedar nadie vivo sobre la Tierra. Pero en aquellos tiempos habrá gente que se acerque a Dios, que se arrepienta, y por causa de ellos Dios no va a dejar que mueran todos, hay gente que va a sobrevivir a esta “gran tribulación” y entrar viva en el reino milenario.

MATEO 24:23-27 (RVA)
|23| Entonces, si alguien os dice: “Mirad, aquí está el Cristo,” o “Está acá,” no le creáis.
|24| Porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y darán grandes señales y maravillas de tal manera que engañarán, de ser posible, aun a los escogidos.
|25| ¡Mirad! Os lo he dicho de antemano.
|26| Así que, si os dicen: “Mirad, está en el desierto,” no salgáis; o “Mirad, está en las habitaciones interiores,” no lo creáis.
|27| Porque así como el relámpago sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será la venida del Hijo del Hombre.

En aquél tiempo de gran angustia, muchos estarán esperando la venida de Jesús a la Tierra, y habrá falsos profetas y algunos quizá se proclamen como “ungidos” de Dios o como Cristo mismo en la Tierra. Pero Jesús advierte que su venida será como un “relámpago”, será algo súbito, pero bien visible. Cuando él venga todos van a saber que él ha venido, Apocalipsis 16:15 nos dice que Jesús va a venir “como ladrón” a conquistar la Tierra, en el capítulo 19 vemos que cuando venga va a destruir el reinado de la “bestia”. Cuando Jesús venga a conquistar la Tierra no va a andar desapercibido de modo que alguien diga “miren, ahí está el Señor”, cuando él venga, todos van a notarlo, porque será una gran batalla contra todos sus enemigos.

MATEO 24:28-30 (RVA)
|28| Porque donde esté el cadáver, allí se juntarán los buitres.
|29| Pero inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor. Las estrellas caerán del cielo y los poderes de los cielos serán sacudidos.
|30| Entonces se manifestará la señal del Hijo del Hombre en el cielo, y en ese tiempo harán duelo todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria.

Aquí es donde muchos se confunden, porque piensan que Jesús está hablando del arrebato de la Iglesia. Como dije al principio, el arrebato era un evento que no había sido revelado por Dios antes, pero la venida de Jesús desde el cielo, para conquistar la Tierra, ya había sido revelado a los antiguos profetas:

DANIEL 7:13-14 (RVA)
|13| “Estaba yo mirando en las visiones de la noche, y he aquí que en las nubes del cielo venía alguien como un Hijo del Hombre. Llegó hasta el Anciano de Días, y le presentaron delante de él.
|14| Entonces le fue dado el dominio, la majestad y la realeza. Todos los pueblos, naciones y lenguas le servían. Su dominio es dominio eterno, que no se acabará; y su reino, uno que no será destruido.

Jesús aquí viene desde las nubes del cielo, pero no para “arrebatar” a los creyentes con él, sino bajando a la Tierra para tomar el dominio y reinarla. En el arrebato, los creyentes seremos llevados hacia Cristo “en las nubes”, pero en los tiempos finales, Cristo vendrá “desde las nubes” a la Tierra y los ángeles van a separar a los creyentes de los incrédulos.

MATEO 24:31
El enviará a sus ángeles con un gran sonar de trompeta, y ellos reunirán a los escogidos de él de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.

Aquí se nos dice que Jesús enviará a sus ángeles a reunir a los escogidos (los creyentes) desde los 4 vientos (esto representa a todas partes del mundo). Cuando 1 Tes. 4:17 nos habla del arrebato no habla de ángeles involucrados en el evento, es claro que se trata de dos eventos totalmente diferentes.

De lo que habla Jesús aquí es el tiempo en que él vendrá a la Tierra y, luego de conquistarla, va a separar a los creyentes de los incrédulos y recompensar a los que creyeron. Vamos a avanzar por un momento al capítulo siguiente y lo veremos más claro.

MATEO 25:31-33 (RVA)
|31| Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria y todos los ángeles con él, entonces se sentará sobre el trono de su gloria;
|32| y todas las naciones serán reunidas delante de él. El separará los unos de los otros, como cuando el pastor separa las ovejas de los cabritos;
|33| y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.

En el arrebato no habrán “cabritos”, todos los arrebatados serán hijos de Dios. Por otro lado, cuando Jesús venga con sus ángeles, lo que harán será separar a los creyentes de los incrédulos que aún queden vivos y dará recompensa a los que creyeron.

MATEO 24:32-33 (RVA)
|32| De la higuera aprended la analogía: Cuando su rama ya está tierna y brotan sus hojas, sabéis que el verano está cerca.
|33| Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, sabed que está cerca, a las puertas.

Como vemos, Jesús está hablando sobre el tiempo previo a su venida a conquistar y gobernar la Tierra. Y luego dice:

MATEO 24:34-36 (RVA)
|34| De cierto os digo que no pasará esta generación hasta que todas estas cosas sucedan.
|35| El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.
|36| Pero acerca de aquel día y hora, nadie sabe; ni siquiera los ángeles de los cielos, ni aun el Hijo, sino sólo el Padre.

Jesús aquí dijo que no pasaría “esta generación” hasta que todas estas cosas sucedan. Sabemos que la palabra “generación” no podría referirse a los creyentes que estaban con Jesús, porque todos ellos murieron y aún no ha sucedido todo esto dicho por Jesús.

Por un lado, las palabras “de cierto” en el versículo 34, demuestran certeza en las palabras de Jesús. Por otro lado, la palabra “no” en el griego son dos palabras: ou me; ambas palabras se traducen como “no”, pero “ou” es un negativo absoluto y enfático, “me” es un negativo condicional, pero cuando ambas son usadas en conjunto, se intenta dar énfasis a esa negación, es como decir: “¡NO no!” o, en otras palabras “absolutamente no, de ningún modo”. Así que Jesús está dando énfasis al decir que esa generación no iba a pasar, no es algo relativo u opcional, sino algo completamente seguro.

Sin dudas Jesús no puede estar hablando de que sus discípulos como “generación” quedarían vivos hasta su venida a conquistar la Tierra, porque de inmediato dice que nadie sabía el día y hora en que todo eso sucedería.

Diferentes teólogos y comentaristas bíblicos han intentado dar diferentes explicaciones de qué quiso decir Jesús al decir que “no pasará esta generación hasta que todas estas cosas sucedan”. Unos han dicho que “esta generación” se refiere a la raza humana en general, pero ese no es un uso habitual de la palabra “generación”. Otros dicen que si Israel, en su conjunto, hubiese aceptado a Jesús como Salvador, él habría venido a conquistar la Tierra en esa misma época, pero Dios lo pospuso por su incredulidad; no obstante, la afirmación de Jesús es demasiado fuerte para que esto sea cierto, sin dudas Dios ya conocía el corazón del pueblo de Israel y sabía de su rechazo inmediato a Jesús como Salvador.

La explicación es mucho más simple, Jesús está hablando de los tiempos antes del fin, así que “esta generación” se está refiriendo a la generación que le toque vivir el final, la última generación. Cuando ya esté por llegar el tiempo final y la venida de Jesús a conquistar la Tierra, la generación a la que le toque vivir esos tiempos no “pasará” hasta que se cumpla todo lo dicho por Jesús.

Releamos el versículo 36:

MATEO 24:36 (RVA)
Pero acerca de aquel día y hora, nadie sabe; ni siquiera los ángeles de los cielos, ni aun el Hijo, sino sólo el Padre.

Aquí será bueno aclarar que las palabras “día y hora” son una expresión idiomática, que implica “tiempo” en general. Algunos han querido calcular el año de regreso de Jesús, diciendo que no se puede saber día y hora, pero sí el año, sin embargo, “día y hora” implica el período en general. Jesús hace saber que él no conocía completamente los tiempos de Dios en ese momento. Actualmente, estando resucitado, y habiendo completado la obra de redención, seguramente ha recibido más información de parte de Dios y pueda saber con más precisión en qué tiempo vendrá el fin.

Además, es importante notar que Jesús no dice que Dios sepa “día y hora”, sino que sabe “acerca de aquel día y hora”. Las Escrituras nos muestras que muchas profecías de Dios y sus tiempos de cumplimiento son condicionales, o sea, dependen de ciertas condiciones. Romanos 11:25 nos dice que a Israel le ocurrió un endurecimiento “hasta que entre la plenitud de los gentiles”. Los “gentiles” son naciones no israelitas, y esta “plenitud” se refiere a que de entre las naciones Dios espera que, entre cierta cantidad de gente, o cierto tipo de gente, la Biblia no nos da detalles exactos, pero nos está mostrando que la llegada de los tiempos finales no se trataría tanto de una fecha establecida por Dios sino de eventos que tienen que cumplirse, y qué tan pronto se cumplan esos eventos depende, en parte, de nuestra obediencia, fe, servicio y oración.

MATEO 24:37-41 (RVA)
|37| Porque como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.
|38| Pues como en aquellos días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento hasta el día en que Noé entró en el arca,
|39| y no se dieron cuenta hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre.
|40| En aquel entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado.
|41| Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra dejada.

En los versículos 40 y 41 las palabras “será tomado” y “será tomada” en griego son la palabra paralambanö, cuyo significado raíz es “aceptar, recibir, admitir”. Por otro lado, la palabra “dejado” y “dejada” es la palabra griega aphiëmi, que en su raíz significa “dejar” y de ahí puede derivar en “rechazar, abandonar, divorciar, hacer a un lado”. Cuando se trata de una deuda o pecado, a veces implica “hacer a un lado” esa deuda o pecado y de ahí que en ciertos contextos pueda traducirse como “perdonar, olvidar, cancelar”. En este contexto está puesto en oposición a paralambanö, por lo cual su sentido es el de “rechazado”.

Entonces, los versículos 40 y 41 podemos leerlos así:

En aquel entonces estarán dos en el campo; el uno será aceptado, y el otro será rechazado. Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será aceptada, y la otra rechazada.

Lo que está diciendo es que cuando los ángeles sean enviados a separar a la gente, dentro de un mismo grupo, espacio o comunidad habrá algunos que serán aceptados o recibidos en el reino venidero y otros que no. Nuevamente, el lenguaje es muy diferente al del arrebato relatado en Tesalonicenses.

¡Más aún! Noten que Jesús lo compara con los días de Noé. Sabemos que, en los tiempos de Noé, él no fue “arrebatado” por Dios, sino que él y su familia fueron protegidos por Dios mientras que los incrédulos fueron destruidos. Noé fue “recibido” en la nueva era que comenzaría con él y su familia, mientras que el resto de la humanidad fue “rechazada”, siendo destruida en el diluvio. Cuando venga Jesús los ángeles se encargarán de destruir a los incrédulos y dejar entrar en el reino milenario a los creyentes.

MATEO 24:23-51 (RVA)
|42| Velad, pues, porque no sabéis en qué día viene vuestro Señor.
|43| Pero sabed esto: Si el dueño de casa hubiera sabido a qué hora habría de venir el ladrón, habría velado y no habría dejado que forzaran la entrada a su casa.
|44| Por tanto, estad preparados también vosotros, porque a la hora que no pensáis, vendrá el Hijo del Hombre.
|45| ¿Quién, pues, es el siervo fiel y prudente, a quien su señor le puso sobre los criados de su casa, para que les diera alimentos a su debido tiempo?
|46| Bienaventurado será aquel siervo a quien, cuando su señor venga, le encuentre haciéndolo así.
|47| De cierto os digo que le pondrá sobre todos sus bienes.
|48| Pero si aquel siervo malvado dice en su corazón: “Mi señor tarda”;
|49| y si comienza a golpear a sus consiervos, y si come y bebe con los borrachos,
|50| el señor de aquel siervo vendrá en el día que no espera y a la hora que no sabe,
|51| y le castigará duramente y le asignará lugar con los hipócritas. Allí habrá llanto y crujir de dientes.

Este es un mensaje para esa última generación. Ellos van a tener que perseverar en la fe, ya que serán juzgados por su fe, y si no mantienen la fe hasta la venida de Jesús, puede que no entren en el reino. Esto se hace más claro en las parábolas del capítulo siguiente:

MATEO 25:1-13 (RVA)
|1| Entonces, el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomaron sus lámparas y salieron a recibir al novio.
|2| Cinco de ellas eran insensatas, y cinco prudentes.
|3| Cuando las insensatas tomaron sus lámparas, no tomaron consigo aceite;
|4| pero las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas.
|5| Y como tardaba el novio, todas cabecearon y se quedaron dormidas.
|6| A la media noche se oyó gritar: “¡He aquí el novio! ¡Salid a recibirle!”
|7| Entonces, todas aquellas vírgenes se levantaron y alistaron sus lámparas.
|8| Y las insensatas dijeron a las prudentes: “Dadnos de vuestro aceite, porque nuestras lámparas se apagan.”
|9| Pero las prudentes respondieron diciendo: “No, no sea que nos falte a nosotras y a vosotras; id, más bien, a los vendedores y comprad para vosotras mismas.”
|10| Mientras ellas iban para comprar, llegó el novio; y las preparadas entraron con él a la boda, y se cerró la puerta.
|11| Después vinieron también las otras vírgenes diciendo: “¡Señor, señor, ábrenos!”
|12| Pero él respondiendo dijo: “De cierto os digo que no os conozco.”
|13| Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora.

Aunque no lo diga explícitamente, este relato claramente es una parábola, una historia simbólica de una realidad espiritual. Cuando analizamos una parábola, no es necesario que cada detalle tenga una representación exacta en el plano real, sino que lo importante es el mensaje que está transmitiendo. Aquí las vírgenes representan a los creyentes de esta era final, la lámpara y el aceite representa a la fe y la obediencia. Las lámparas de aquellos tiempos eran simplemente recipientes de aceite que eran encendidos con fuego, si se acababa el aceite, ya no tenían luz. Este relato nos está mostrando que en los tiempos finales habrá creyentes que tengan suficiente fe para mantenerse “encendidos”, obedeciendo hasta el final, mientras que otros claudicarán en la fe, pensarán que el Señor se está demorando mucho en llegar, ya no resistirán la espera y van a echarse atrás en su fe. Recordemos que serán tiempos de gran tribulación, la presión sobre los creyentes será muy grande, sin dudas el Diablo hará todo lo posible por quebrar a los débiles en la fe. Estas palabras de Jesús son para esos creyentes, para que, cuando llegue el tiempo, se mantengan en la fe y resistan hasta el final para poder entrar en el reino de Dios.

MATEO 25:14-30
|14| Porque el reino de los cielos será semejante a un hombre que al emprender un viaje largo, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.
|15| A uno dio cinco talentos, a otro dos, y a otro, uno. A cada uno dio conforme a su capacidad y se fue lejos.
|16| Inmediatamente, el que había recibido cinco talentos se fue, negoció con ellos y ganó otros cinco talentos.
|17| De la misma manera, el que había recibido dos ganó también otros dos.
|18| Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.
|19| Después de mucho tiempo, vino el señor de aquellos siervos y arregló cuentas con ellos.
|20| Cuando se presentó el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos y dijo: “Señor, me entregaste cinco talentos; he aquí he ganado otros cinco talentos.”
|21| Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel. Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor.”
|22| Y cuando se presentó el que había recibido dos talentos, dijo: “Señor, me entregaste dos talentos; he aquí he ganado otros dos talentos.”
|23| Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel. Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor.”
|24| Pero cuando se presentó el que había recibido un talento, dijo: “Señor, yo te conozco que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste.
|25| Y como tuve miedo, fui y escondí tu talento en la tierra. Aquí tienes lo que es tuyo.”
|26| Su señor respondió y le dijo: “¡Siervo malo y perezoso! ¿Sabías que cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí?
|27| Por lo tanto, debías haber entregado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, habría recibido lo que es mío con los intereses.
|28| Por tanto, quitadle el talento y dadlo al que tiene diez talentos.
|29| Porque a todo el que tiene le será dado, y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
|30| Al siervo inútil echadlo en las tinieblas de afuera.” Allí habrá llanto y crujir de dientes.

Esta parábola es muy conocida, pero pocas veces es presentada en su contexto correcto. Si bien todos los cristianos vamos a ser juzgados en base a qué hicimos con los talentos que Dios nos ha dado, lo cierto es que nadie que haya aceptado a Jesús como Señor va a ser echado “en las tinieblas de afuera”. Nosotros hoy somos salvos por la fe, si desperdiciamos los talentos dados por Dios, tendremos menos recompensas, pero no seremos echados del reino. Pero para aquellos que estén en la última generación, en los tiempos posteriores al arrebato, las cosas van a ser diferentes, los que no usen correctamente los dones y talentos dados por Dios, no van a poder participar del reino de Dios.

Y teniendo este contexto, también podemos entender mejor las siguientes palabras de Jesús:

MATEO 25:31-46
|31| Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria y todos los ángeles con él, entonces se sentará sobre el trono de su gloria;
|32| y todas las naciones serán reunidas delante de él. El separará los unos de los otros, como cuando el pastor separa las ovejas de los cabritos;
|33| y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.
|34| Entonces el Rey dirá a los de su derecha: “¡Venid, benditos de mi Padre! Heredad el reino que ha sido preparado para vosotros desde la fundación del mundo.
|35| Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recibisteis;
|36| estuve desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; estuve en la cárcel, y vinisteis a mí.”
|37| Entonces los justos le responderán diciendo: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te sustentamos, o sediento y te dimos de beber?
|38| ¿Cuándo te vimos forastero y te recibimos, o desnudo y te vestimos?
|39| ¿Cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y fuimos a ti?”
|40| Y respondiendo el Rey les dirá: “De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis.”
|41| Entonces dirá también a los de su izquierda: “Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.
|42| Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber;
|43| fui forastero, y no me recibisteis; estuve desnudo, y no me vestisteis; enfermo y en la cárcel, y no me visitasteis.”
|44| Entonces le responderán: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, o sediento, o forastero, o desnudo, o enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?”
|45| Entonces les responderá diciendo: “De cierto os digo, que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco lo hicisteis a mí.”
|46| Entonces irán éstos al tormento eterno, y los justos a la vida eterna.

En este último versículo las palabras “eterno” y “eterna” en griego son aiönios, que significa “de la era”. Así que “tormento eterno” debería traducirse “tormento de la era” y “vida eterna” debería leerse como “vida de la era”. Nuevamente vemos que en los tiempos antes del fin los creyentes tendrán que hacer buenas obras para poder entrar en el reino de Dios y la vida en la era venidera, quienes no muestren amor hacia los otros creyentes, no podrán entrar en el reino.

Con todo lo que hemos visto, espero haber podido traer luz sobre estos dos capítulos de Mateo que tan frecuentemente son malinterpretados. Queda claro que aquí Jesús no está hablando del arrebato de la Iglesia, sino de su futura venida a la Tierra para conquistarla y comenzar su gobierno de mil años.

La información sobre las versiones de la Biblia citadas en este estudio y otros puede verla en la siguiente página: Referencias de versiones de la Biblia

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2 comentarios en «MATEO 24 y 25 no se refieren al ARREBATO»

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